Bomberos entran en un restaurante wok que generaba malos olores en Megapark

El responsable del local sólo dejó escrito en un papel ‘Cerrado temporalmente por obra’./
El responsable del local sólo dejó escrito en un papel ‘Cerrado temporalmente por obra’.

La Policía de Barakaldo y Sanidad accedieron también al local, que dejó de abrir el lunes de la pasada semana sin previo aviso

SERGIO LLAMAS

Cerrado temporalmente por obra. Disculpen las molestias. Un cartel con ese mensaje, escrito a mano, es lo único que ha dejado el propietario del restaurante Sushi Tokio, en la zona de restauración del Megapark Ocio de Barakaldo, donde se ubican los cines. En las últimas dos semanas nadie ha acudido a levantar la persiana del local. Ayer, finalmente, tuvieron que ser los Bomberos, acompañados de la Policía local y representantes de Sanidad, quienes abrieran sus puertas, después de que clientes y hosteleros de la zona se quejaran del mal olor procedente del interior.

«Empezó con una clienta que me dijo que olía mucho a pescado. Luego los olores se fueron volviendo más fuertes y la gente se quejaba cada vez más», explicó ayer uno de los hosteleros del centro. El hedor tenía su origen en la comida abandonada dentro del negocio, que sin ninguna explicación dejó de abrir el lunes de la semana pasada. «Los trabajadores deben vivir todos juntos en las torres, aquí al lado, y apenas hablan español. Uno de ellos me dijo que el dueño se había ido y que no habían cobrado», añadió el hombre.

LA CLAVE

El hedor. «Empezó con una clienta que dijo que olía mucho a pescado. Luego los olores se volvieron más fuertes»

El gerente de Megapark Ocio, Julen Manzano, señaló que no pueden afirmar que el local haya cerrado como tal. «El contrato sigue en vigor», explicó. Eso ha demorado la apertura del restaurante y su limpieza, que llevaron a cabo ayer trabajadores del centro. «No teníamos ningún problema legal con el dueño. Nada. Simplemente ha desaparecido, y eso que llevaba diez años aquí, desde que abrió el parque. Jamás le he visto cerrar la persiana: ni en Navidad, ni en Nochevieja. Nunca», remarcó.

El propietario se había hecho cargo inicialmente de un local llamado Orient en la misma galería, y en 2010 se trasladó al Sushi Tokio, de mayor tamaño y con servicio de bufé libre. «No sabemos lo que le habrá pasado», afirmó Manzano, quien definió al dueño como un hombre simpático de unos 40 años. Hace tiempo una mujer se hacía cargo con él del negocio, pero últimamente parecía estar solo al frente del restaurante. «No hemos conseguido contactar con él, ni con la mujer. No ha habido forma de localizarle», apuntó. De hecho, tras varios intentos en los que nadie contestaba al teléfono, en los últimos días el aparato ya no daba señal.

«Nada raro»

Ayer los Bomberos acudieron a Sushi Tokio para abrirlo y facilitar la entrada de los inspectores de Sanidad. Los portavoces del departamento señalaron que no se trataba de ningún procedimiento extraordinario. De hecho, fue el encargado del Megapark Ocio, a través del Consistorio de Barakaldo, quien motivó su presencia para poder entrar a limpiar el interior y retirar la comida en mal estado. «Primero lo intenté con el notario, a ver si podíamos acceder, pero nos derivó a la Ertzaintza, que a su vez nos dirigió a los servicios municipales. El Ayuntamiento ha actuado muy rápido, lo que agradecemos porque la situación podía haberse agravado», defendió. Manzano destacó que dentro del local no han encontrado «nada raro». «Simplemente que, al tener la comida durante un tiempo, ha empezado a oler», aclaró.