Osakidetza deja en el aire el hospital de Zalla anunciado hace siete años

Los trabajadores del centro de salud advierten que las instalaciones actuales "son insuficientes, además de precarias"

SERGIO LLAMAS

Este 2015 debía ser el año en el que el hospital de día que hace siete años Osakidetza anunció para Zalla entrara en funcionamiento. Sin embargo, la construcción de un centro de especialidades médicas que atienda a toda la comarca de Las Encartaciones sigue en el aire. El pasado diciembre el alcalde de la localidad, Javi Portillo, se reunió con el director general de Osakidetza, Jon Etxebarria, para tratar este asunto. Entonces, el regidor reclamó un compromiso por escrito que los responsables del Servicio Vasco de Salud se negaron a firmar. Esta semana, portavoces del Gobierno vasco reconocieron que aún «no está decidido» que se vaya a construir un centro de estas características en el municipio, a pesar de que admiten que el solar cedido por el Ayuntamiento en 2008, y para el que incluso se redactó un proyecto de construcción y dirección de obra licitado por medio millón de euros, «sería adecuado».

Así las cosas, el Ejecutivo autonómico no ha reservado este año ninguna partida en los presupuestos para edificar el nuevo centro. Tampoco existe compromiso de que vaya a hacerlo en 2016. Lo único que sí ha aceptado es revertir de forma temporal -cuando la Dirección de Patrimonio de luz verde- la cesión de la parcela de 5.000 metros cuadrados que puso a su disposición el Consistorio. En ese sentido, existe una memoria valorada para habilitar un posible parking, si bien Portillo aclaró que aunque «es una de las alternativas que se barajan», es necesario «un proyecto formal de cuánto costaría. No puede ser una inversión fuerte porque es para un uso temporal».

El destino que persigue el Consistorio es otro, igual que los propios trabajadores del centro de salud, que hace unas semanas firmaron un documento -que fue ratificado por el pleno del Ayuntamiento- en el que estos profesionales critican que las instalaciones actuales, con más de 40 años de antigüedad, «son insuficientes, además de precarias». Y es que las deficiencias del actual ambulatorio no son baladíes. Los empleados destacan la falta de salas de espera en las que aguardar el turno, la existencia de un único ascensor, que no permite su uso para camillas, las ventanas sin cierre hermético y de acristalamiento simple, la ausencia de sistemas de aire acondicionado o el hecho de que solo existe un acceso. Esto último, cuenta además «con el añadido de que las ventanas de la planta baja están con verjas, lo que dificultaría la evacuación si se produce un incidente cerca de la única puerta», alertan.

Vecinos de cuatro provincias

El mismo documento señala que dos áreas -Rehabilitación y Salud Mental- se atienden fuera del edificio principal por falta de espacio, mientras que la preparación al parto la imparten las matronas en locales cedidos por el Consistorio. También critican que disponen de un almacén insuficiente, «donde el pedido mensual cabe a duras penas» y que obliga a buscar localizaciones alternativas durante las fiestas, cuando es necesario realizar un pedido doble.

Actualmente, en Zalla se ofertan especialidades como Traumatología, Neumología, Cardiología, Neurología o Dermatología, entre otras. Lo hacen para una población de 30.000 vecinos de cuatro provincias: Bizkaia; Cantabria, por los habitantes del Valle de Villaverde; Burgos, por Villasana de Mena y Espinosa de los Monteros; y Álava, por Artziniega. Hasta finales del pasado año, el Ayuntamiento encartado se encargaba del mantenimiento de los tres edificios (ambulatorio, centro de rehabilitación y consultorio médico de Aranguren), así como de sus gastos corrientes de electricidad y agua, con un coste estimado de 70.000 euros anuales.

Para solventar estos problemas, el alcalde reclamó al director de Osakidetza la firma de la citada declaración institucional conjunta que comprometa a la construcción del nuevo centro en la parcela prevista, la elaboración de un cronograma y la creación de una comisión mixta formada por el Consistorio y el Departamento de Salud que se reúna periódicamente para avanzar en el proyecto.

Los responsables del Gobierno vasco se negaron a la adopción de estos acuerdos ante la falta de una consignación económica en 2015. «No habrá una partida presupuestaria pero el proceso ya se ha iniciado, porque ya se ha gastado dinero público. Se licitó la redacción del proyecto por medio millón de euros y se contrató a una empresa», recordó Portillo. El alcalde avanzó que trasladará una moción a los ayuntamientos encartados y a la Mancomunidad para que exijan el mismo compromiso a Osakidetza y que pedirá oficialmente al departamento la consignación de una pequeña inversión presupuestaria para avanzar en el centro este año con cargo a alguna partida general.