Ecologistas denuncian la falta de vigilancia en el pantano de Oiola

La plataforma presentó sus quejas en el Consistorio, en la sociedad pública de gestión ambiental Ihobe, en la Agencia Vasca del Agua URA, y en el Gobierno vasco

SERGIO LLAMAS

El bajo nivel de agua registrado en el embalse de Oiola, cerrado en los últimos días después de que su caudal se redujera a un 7,6% de su capacidad, tal y como explicó el Ayuntamiento de Barakaldo este lunes, preocupa a la plataforma de asociaciones ecologistas y vecinales que reclama su desconexión de la red de abastecimiento. Ayer el portavoz de este colectivo, Javier Vázquez, criticó «la falta de información» que las administraciones públicas competentes tienen respecto a este pantano, ya que su grupo había denunciado el 30 de septiembre el peligro que suponía el bajo nivel del agua, tres días antes de su cierre.

La plataforma presentó sus quejas en el Consistorio, en la sociedad pública de gestión ambiental Ihobe, en la Agencia Vasca del Agua URA, y en el Gobierno vasco. Vázquez cuestionó «hasta dónde estaban llegando los controles del embalse» si en ese momento aún no habían detectado la escasez de agua. Según afirmó, esta situación aumenta el riesgo, ya que reduce la cantidad de suministro en la que un posible vertido de lindane procedente del arroyo Ángela podría diluirse. «La falta de control del estado del embalse puede constituir una actitud negligente por parte de las instituciones, máxime cuando hablan de que está muy vigilado», apuntaron. Además, reclamaron que se aproveche el bajo nivel de agua para tomar muestras de los lodos.