El alcalde de Barakaldo califica el hecho de "dramático" y absolutamente "inexplicable"

Alfonso García saluda a Ibon Areso./
Alfonso García saluda a Ibon Areso.

Alfonso García afirma que conocía de vista al presunto autor de los hechos, un policía municipal de Bilbao que presuntamente ha matado a sus padres y se ha suicidado a continuación

SOLANGE VÁZQUEZBILBAO

Al socialista Alfonso García, alcalde de Barakaldo, le tocó ayer desempeñar una de las tareas más amargas de su cargo: recibir una llamada telefónica en una plácida tarde de domingo para informarle de que su municipio había sido escenario de tres trágicas muertes. «No vivo lejos de donde ha sucedido este drama y me he acercado tan pronto como me ha sido posible. Nadie sabe qué le ha podido pasar a este ciudadano de Barakaldo, deportista, extraordinario trabajador, una persona tan normal, para que haya hecho algo así. Habrá que esperar a ver las conclusiones que arroja la investigación», manifestaba ayer desde la calle La Bondad, cercana al hospital de San Eloy, hasta donde se desplazó también el regidor de Bilbao, Ibon Areso.

A pie de calle, delante del portal de las víctimas, García pudo comprobar de primera mano «que la gente se encuentra muy compungida por este suceso», ya que tanto los ancianos como su hijo son muy conocidos en el barrio. «Nadie en el vecindario se lo puede creer», repetía sin cesar el alcalde. Aunque no coincidió con la mujer y el hijo del agente, que estuvieron poco antes que él delante de la vivienda en la que se desencadenó la tragedia, García quiso ayer mostrarles todo su apoyo y comprensión en este terrible momento. «Ha sido algo muy triste», abundaba el primer edil, quien apuntaba que su cometido es, en muchas ocasiones, un juego extremo de luces y sombras. «El sábado, sin ir más lejos, estuve casando a una pescatera que conozco, y ahora me ha tocado una de las caras más duras del cargo. La familia va a necesitar toda la ayuda posible para superar una situación de tan extraordinaria dureza».