19 presas ponen barreras al Cadagua

En el municipio de Güeñes el Cadagua pasa por dos presas, una de ellas en Sodupe./
En el municipio de Güeñes el Cadagua pasa por dos presas, una de ellas en Sodupe.

Un informe advierte sobre el deterioro y el riesgo de desbordamientos que causan estas estructuras en el río a su paso por Las Encartaciones

SERGIO LLAMAS zalla

Al Cadagua no le faltan obstáculos en su recorrido por Las Encartaciones. Los portavoces del grupo ecologista Otsoaren de Zalla presentaron ayer un informe elaborado en colaboración con la asociación Ríos Con Vida sobre la situación del principal cauce fluvial de la comarca. En su estudio, hecho público con motivo de la celebración hoy del Día Internacional de los Ríos, destacaron la presencia de diecinueve presas y azudes que impiden el correcto flujo de las aguas y que perjudican a la fauna piscícola, al tiempo que agravan los problemas de inundabilidad en los municipios que atraviesa.

El colectivo enviará ahora los resultados de su trabajo a las instituciones implicadas, como los ayuntamientos, la Agencia Vasca del Agua o la Confederación Hidrográfica del Norte, para pedirles que se revisen estas estructuras y se retiren las que permanecen en desuso a fin de rebajar la lámina de agua y facilitar la presencia de peces.

En los últimos tiempos ya se han eliminado dos presas en el entorno de Zalla, una en El Longar y otra en Lusa. Pero el Cadagua todavía se enfrenta a una veintena de saltos en Balmaseda (7), Zalla (5), Güeñes (2) y Alonsotegi (5). De todos ellos, sólo dos son fácilmente superables para el ecosistema fluvial, cinco resultan de difícil paso y los doce restantes han sido calificados por los ecologistas como infranqueables.

El portavoz de Otsoaren, Josu Acasuso, recordó que la falta de elementos que faciliten el correcto flujo de los peces dificulta, cuando no impide directamente, las migraciones naturales de las especies incluidas, las cada vez más escasas truchas comunes o los salmones del Atlántico, hasta el punto de que las primeras son casi imposibles de encontrar a partir de Balmaseda.

Muchas de las presas levantadas en el recorrido vizcaíno del río Cadagua carecen de pasos específicos para los peces, pero incluso en aquellas que cuentan con uno no siempre resultan adecuados. En este sentido, pusieron como ejemplo la presa de La Cuadra, en Güeñes, donde recientemente se acondicionó un paso para la fauna piscícola que, sin embargo, se encuentra mal ubicado. «También entorpecen la comunicación de la fauna semi-acuática, incluida la de especies protegidas y en peligro de extinción como el visón europeo, una especie más amenazada que el lince ibérico», subrayó.

Riesgo de avenidas

Josu Acasuso lamentó que en muchas ocasiones los vecinos no son conscientes del efecto que estas estructuras originan en la época en la que se producen las grandes avenidas. «Se insiste mucho en que se limpie el lecho de piedras y ramas y no se dan cuenta de que resulta mucho más grave que existan presas que se encuentran en desuso», incidió. Por este motivo en algunos casos su eliminación ya está contemplada, como ocurre con la presa de La Herrera, en Zalla, a pesar de que el proyecto de derribo todavía carece de financiación.