La Vega de Lamiako, algo «único» en la ría

La Vega es una gran mancha verde junto a la ría. / AUTORIDAD PORTUARIA
La Vega es una gran mancha verde junto a la ría. / AUTORIDAD PORTUARIA

Leioa elabora un plan de acción para tratar de recuperar un espacio de gran «riqueza» ambiental frecuentado por las aves migratorias

TERRY BASTERRA LEIOA.

La desembocadura de la ría de Bilbao fue siglos atrás un espacio de gran riqueza natural. Allí había especies vegetales autóctonas y era parada habitual de decenas de especies avícolas migratorias. La configuración actual del estuario nada tiene que ver con su estado original. Pese a ello todavía perviven unos pocos puntos en los que se conservan plantas incluidas dentro del catálogo de especies amenazadas del País Vasco y son frecuentados por determinadas aves, como punto de descanso durante sus viajes entre las zonas del norte de Europa y los climas cálidos. En la Margen Derecha hay apenas un puñado de estos espacios y uno de ellos está en Leioa:la Vega de Lamiako.

Con una superficie de 16,3 hectáreas, está incluido por el Gobierno vasco en el Inventario de Zonas Húmedas de Euskadi. Es más, este documento destaca su «alto valor por su carácter de relicto (herencia)» del estuario del Abra. La Diputación certifica que en este punto se «han inventariado 167 especies de aves, 39 de ellas amenazadas». Es un paraje que, para la Administración foral, destaca por «su riqueza, singularidad y potencialidad».

En el Ayuntamiento de Leioa son conscientes de este pequeño tesoro que tienen junto a la ría. «Nos dimos cuenta de que en las márgenes es el único lugar que se puede devolverlo al estado más natural posible», indica la alcaldesa Mari Carmen Urbieta. La Administración local aspira a recuperar este entorno y por este motivo ha comenzado a dar los primeros pasos para lograrlo. Ha elaborado un borrador denominado Plan de Acción del Paisaje del Entorno de la Dársena de Lamiako. Se trata de una piedra de toque, de «un documento vivo» sobre el que trabajar para ir enriqueciéndolo con aportaciones.

En noviembre se convocó una reunión a la que se invitó a expertos de la UPV, representantes de colectivos ecologistas y concejales de los diferentes partidos políticos con representación municipal en Leioa. Se les expuso el borrador para que realizasen sus sugerencias y aportasen nuevas ideas. También se ha trasladado la iniciativa al Consejo de la Infancia para que sus representantes «lo vayan trabajando». Más adelante se habilitarán diferentes sistemas de participación para que toda la ciudadanía de Leioa pueda colaborar en definir el proyecto definitivo.

¿Y en qué consiste este plan? El Ayuntamiento plantea recuperar la Vega como una zona de espacio público, regenerándola al máximo posible y preservando su riqueza natural. Para ello se plantean varias líneas de acción. A nivel medioambiental el borrador prevé eliminar las especies vegetales invasoras, acabar con los vertidos provenientes de obras, con las txabolas, retirar los rellenos de tierra realizados en este pasado en el espacio, naturalizar los bordes de los ríos Gobela y Udondo o actuar en aquellos suelos que puedan presentar algún nivel de contaminación, dada la presencia desde hace décadas de industrias en la zona.

A nivel de disfrute del espacio se proyecta diseñar una serie de itinerarios peatonales, habilitar puntos de observación de aves, construir un paseo que conecte la Vega de Lamiako con el humedal de Astrabudua, a través del canal de Udondo y crear un carril bici paralelo a la ría.

Para esta última iniciativa ya se ha avanzado algo. El Ayuntamiento solicitó el pasado año al Ministerio de Fomento la cesión del tramo de este vial –la BI-711– para cerrar en el futuro sus 850 metros y convertirlo en un espacio de disfrute público con bidegorri y paseo peatonal. De obtener esta autorización el siguiente paso recogido en la propuesta municipal es desviar el tráfico por la carretera que circunvala la dársena –la Autoridad Portuaria ya se la cedió en mayo al Consistorio– y que discurre por la calle Felipe del Río.

Poder llevar a cabo este plan de acción para recuperar la Vega de Lamiako llevará tiempo. El propio borrador cifra en ocho años el plazo necesario para su total desarrollo. Se trata de ir dando poco a poco pasos hacia adelante. La inversión también será importante. Está sin cuantificar, aunque la regidora aboga por ir reservando partidas en los futuros presupuestos locales para acometer esta propuesta. Y es que tras descartarse la instalación en este espacio de una gran depuradora, el escenario que se abre ahora es esperanzador para este reducto verde junto a la ría. Mari Carmen Urbieta lo tiene claro. «Intentar recuperarlo es un deber moral. Leioa tiene la oportunidad de hacerlo y de volver a mirar a la ría», algo por lo que quiere apostar el Ayuntamiento.

 

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