Vecinos de Neguri reúnen más de 700 firmas para que arreglen la vieja estación

El Gobierno vasco plantea reformar el inmueble, aunque no su interior. / PEDRO URRESTI
El Gobierno vasco plantea reformar el inmueble, aunque no su interior. / PEDRO URRESTI

Denuncian que el edificio, apuntalado y sin fecha aún para su reforma, es un peligro para los viandantes

TXEMA IZAGIRRE

El estado del edificio de la estación del metro de Neguri ha suscitado hartazgo entre los vecinos de la zona, que ya han recogido más de 700 firmas de protesta en un pequeño núcleo urbano de casas con escaso número de habitantes. Demandan que arranquen con su rehabilitación de una vez. Rechazan las condiciones de seguridad en las que se encuentra este inmueble protegido, que mantienen apuntalado para que siga en pie tras declarase en estado de ruina y despachar del mismo a tres mujeres que regentaban un negocio.

Euskal Trenbide Sarea, la sociedad pública que realiza las obras, quiere rehabilitar el inmueble. «En este momento, se está revisando el proyecto, que consistirá en la reforma de la fachada y la cubierta. De momento no se entra al acondicionamiento interior», apuntaron. Aunque un portavoz asegura que la intención es licitarlo cuanto antes. El proceso durará unos cuatro meses. Lo asegurarán y le lavarán la cara. El caso es que la estación estaba abandonada durante años y se ha llegado al punto que los vecinos no querían. El propio Ayuntamiento de Getxo ya advirtió hace meses a la sociedad dependiente del Gobierno vasco del pésimo estado del edificio, del riesgo que suponía para las personas y que requería de una rápida actuación.

La entidad pública ferroviaria alegó que para entrar a realizar las obras necesitaba desalojar a las tres mujeres que regentaban un negocio en el que vendían de periódicos, chucherías y tabaco, entre otros productos. Así lo hizo el pasado mayo. Y su actuación posterior se limitó a sustentarlo para que no se cayera, dejando una malla exterior y una valla de protección que a los vecinos les parece muy insegura.

«Da miedo pasar por ahí»

«El impacto visual que tiene es vergonzoso. Da miedo pasar de noche por ahí. Esto no puede seguir así», lanza Marta, una vecina de la zona que reclama su arreglo inmediato. «Les debería dar vergüenza tener esto en un sitio donde a veces llegan turistas de los cruceros paseando o para coger el metro e irse a Bilbao. El ejemplo que damos en un Getxo con cosas así es tercermundista», protestó otro vecino. «El edificio es una joya y está en un barrio residencial al que debería dar un servicio y no asustar a sus habitantes», añadió. «Es peligroso para los niños. Se cuelan por debajo de la valla que han puesto y cualquier día ocurre un accidente», asegura Pablo, quien recuerda que el día del cambio de hora ya se cayó ahí una señora por la tarde después de tropezarse. «¡Es que no se ve nada!».

A su juicio, la sociedad pública «se ha quedado de brazos cruzados» tras echar con prisas a las propietarias del estanco La Cantina, un negocio decano que daba vida al barrio. «Les obligaron a cerrar sin darles alternativas para dejar esta estampa penosa. El servicio que daban al barrio de Neguri se ha notado, porque los negocios han perdido clientes que venían aquí a diario y ahora se han marchado a otro lado. Neguri ha perdido vida en la calle», protesta otra mujer.