Uribe Kosta redescubre sus yacimientos prehistóricos

Vista aérea de la Marisma de Txipio. / E. C.
Vista aérea de la Marisma de Txipio. / E. C.

Las Jornadas de Historia de Plentzia destacan la importancia de los asentamientos arqueológicos en la comarca

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAPLENTZIA.

Las XII Jornadas de Historia de Plentzia se centraron ayer en la importante presencia de yacimientos arqueológicos prehistóricos con los que cuenta Uribe Kosta. De hecho, la comarca suma la mayor concentración de toda Bizkaia, debido «en buena medida, a los recursos de primer orden proporcionados por el sílex de Barrika», según explicó ayer el profesor de la UPV / EHU Alejandro Cearreta.

El experto presentó el 'digi-book' «Los recursos naturales y patrimoniales de Uribe Kosta-Butrón», que contiene las conclusiones de las VI Jornadas, celebradas en 2013, que se encargó de coordinar. El curioso formato consiste en una tarjeta de memoria que contiene un vídeo de una salida de campo a la Marisma de Txipio. Según el grupo de especialistas del Grupo de Etnografía del Museo de Plasentia de Butrón, constituido en el año 2016 y del que forma parte, «hay detectados restos con una antigüedad de 200.000 años». Más jóvenes son las piezas realizadas con sílex y los fragmentos de la rueda de una especie de molino encontrados en Barrika que «datan de hace cuatro mil años».

Sin embargo, los investigadores lamentan que «la intensidad de las investigaciones y el grado de conocimiento de este patrimonio no se han desarrollado acordes a su importancia». En este sentido, apuntan que «solamente en los últimos años se han establecido proyectos específicos que permiten comenzar a subsanar dicho déficit importante».

Marismas de Txipio

La segunda parte de la conferencia estuvo dedicada a la recuperación medioambiental de la marisma de Txipio que se encuentra frente al casco urbano de Plentzia en la Margen Izquierda de la ría de Butrón. Este espacio «fue ocupado con fines agrícolas desde mediados del siglo XIX y abandonada un siglo después. Durante esa época se utilizó como zona de cultivo mediante relleno artificial y la construcción de canales», detalla Cearreta.

Esta área cuenta con «un importante valor medioambiental», donde conviven aves de diversas especies y vegetación. En su rápida regeneración «durante los últimos 50 años, ha sido posible gracias a la entrada de agua estuarina a través de esas dos compuertas en desuso», apunta el docente de la UPV.

Y todo ello pese a la polémica que rodeó esta zona durante catorce años cuando los consistorios de Barrika y Plentzia, que comparten la titularidad de la marisma dieron luz verde en 1990 a un mega proyecto urbanístico que incluía un puerto deportivo y una urbanización de chalés. De inmediato, ecologistas y otras administraciones públicas se manifestaron en contra llegando el caso a los tribunales.

La Audiencia Nacional se pronunció en el año 2000 en contra del proyecto pero la sentencia fue recurrida por ambos ayuntamientos. Finalmente, el Tribunal Supremo, cuatro años más tarde, anuló definitivamente cualquier posibilidad de edificar en una zona con una antigüedad de «9.000 años, que solo estuvo colonizada un siglo», concluye Cearreta