Urduliz presenta su primer plan contra la violencia machista

En noviembre de 2017 se colocó un árbol conmemorativo. / L. A. G.
En noviembre de 2017 se colocó un árbol conmemorativo. / L. A. G.

El documento, dado ayer a conocer a los vecinos, se centra en la reparación a las víctimas, la visibilización y la prevención

A. CÁRCAMOURDULIZ.

La sensibilización, la atención y la reparación. Son los tres ejes sobres los que se sustenta el primer plan contra la violencia machista de Urduliz, que se dio ayer a conocer a los vecinos de la localidad en la Kultur Etxea. El proyecto, desarrollado por la Mancomunidad de Uribe Kosta, parte de un «enfoque» centrado «en los derechos humanos» y la no repetición. Y es que ese es uno de sus objetivos, «comprometer a todos los agentes implicados» (instituciones, colectivos, centros escolares...) para que las mujeres que son víctimas de sus parejas o exparejas puedan «volver a una situación anterior», a una vida sin miedo.

Estíbaliz Anitua, técnica de Igualdad del organismo comarcal, precisa que la reparación «va más allá del aspecto económico», algo que «habrá que valorar si es competencia municipal». Se trata de ayudar a luchar contra esos «daños físicos y psicológicos», pero también de hacer un «reconocimiento público de estas situaciones», de una realidad que «no es puntual, sino estructural», incide. En ese sentido, recuerda que «en Urduliz ya se hacen actos públicos», como el proyecto del camino libre para las mujeres, marcado mediante placas en las calles del municipio. El plan quiere «dar protagonismo a las mujeres que están sobreviviendo a la violencia», y a través de actividades divulgativas de las asociaciones.

También, desde el servicio de Igualdad, quieren trabajar la prevención, que sea «un eje trasversal de todas las campañas municipales», en la coordinación con asociaciones y en el trabajo con centros escolares. Y buscarán sentar las bases de una «prevención secundaria», para que «las mujeres sepan detectar el maltrato de forma precoz».

Además, se ofrecerá «acompañamiento y asesoramiento» tanto a las víctimas como a los colectivos que trabajan con ellos. Eso sí, subraya Anitua, este trabajo exigirá una «ampliación» de las partidas presupuestarias destinadas a estos proyectos.