El 'timo del accidente' regresa a Getxo

El 'timo del accidente' regresa a Getxo
Avelino Gómez

La Policía Municipal alerta de una estafa que tiene como principal objetivo a los conductores de avanzada edad

TXEMA IZAGIRRE

El ‘timo del accidente’ ha regresado a Getxo unos dos años después del último episodio. La Policía Local alerta a la ciudadanía para evitar caer en la trampa. Los autores generalmente buscan a un conductor de avanzada edad como víctima para que pague un dinero por un percance que ni siquiera ha causado.

Sucedió este pasado fin de semana, según alertó un particular que llamó a la comisaría local para denunciarlo. El equipo de investigación de la guardia urbana analiza lo sucedido para dar con los autores del timo. El modus operandi suele ser parecido. Se escoge a una persona que será la víctima, «generalmente que tiene golpes y rozaduras en el coche». Según fuentes policiales, entonces se le acusa de haber dañado ligeramente el vehículo propiedad del timador. Para hacerlo real, pueden mostrar huellas falsas. Con una simple goma de borrar pueden provocar un efecto parecido al de una falsa rozadura, que después se puede quitar pasando un paño o la mano. El caso es que hacen creer a la víctima que es causante de un siniestro inexistente.

El siguiente paso es que se ofrecen de forma desinteresada para arreglarlo todo. «Se presta a realizar las gestiones con la compañía de seguros de la persona ‘causante’, utilizando para ello el teléfono móvil del estafador», según indican desde el Ayuntamiento.

Compañía de seguros

Hasta van más allá y, para aportar a la situación «mayor credibilidad, le permite incluso que hable con el supuesto operador de la compañía de seguros». El resultado es que al otro lado del teléfono no hay operario, sino un compañero del estafador, un gancho que incide en que se pague una cantidad de dinero en mano. «El timador manifiesta que desde la compañía le dicen que adelante el pago de los daños (entorno a 1.000 euros)», explican de la comisaría.

La otra modalidad del timo es según se va circulando. «Entonces el estafador localiza a la víctima y le sigue». En esa persecución, le tocan el claxon repetidamente mientras hacen gestos o le dan las luces hasta que consiguen que la víctima pare. «A veces, se conforman con pequeñas cantidades si la víctima confiesa que es el dinero en efectivo que lleva encima», indicaron fuentes policiales.

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