Sopela pone a prueba el tráfico de cara a la peatonilización del centro

Los discos anulados están en el cruce con Enrike Urrutikoetxea. / A. S.
Los discos anulados están en el cruce con Enrike Urrutikoetxea. / A. S.

El Ayuntamiento anula durante un mes dos semáforos de Akilino Arriola para ver si «mejora la circulación en la zona»

ALBA CÁRCAMOSOPELA.

La semipeatonalización del centro de Sopela comienza a dar pasos sobre el terreno. Las máquinas aún no han entrado en Akilino Arriola, calle en la que se centrará un proyecto que lleva sobre la mesa varias legislaturas, pero el Ayuntamiento ha procedido a anular dos semáforos. ¿Por qué? Para conocer el comportamiento del tráfico sin esa regulación. La medida, puesta en marcha esta semana -y durante un mes- en los discos ubicados a la altura del cruce con Enrike Urrutikoetxea, pretende pulsar el «funcionamiento» de la «movilidad» y de la «seguridad vial» antes de arrancar con el grueso del plan. De hecho, el Consistorio no descarta en los próximos meses llevar a cabo más cambios circulatorios a modo de prueba.

Si dejar fuera de servicio temporalmente esos dos dispositivos ayuda a «agilizar el tráfico» al tiempo que garantiza «la seguridad tanto de vehículos como de peatones», el Ejecutivo local se planteará más en serio eliminarlos definitivamente. «Es una prueba piloto, que nos ayudará a saber si realmente la medida contribuirá a mejorar la circulación en la zona», subrayan desde el equipo de gobierno, que confía en que este test tenga «efectos inmediatos sobre el tráfico del centro del municipio, e incluso sobre el medio ambiente, ya que los coches se detendrán menos y la contaminación se reducirá de manera considerable».

Temores del comercio

La Administración local, además, considera que con la eliminación de «semáforos innecesarios», como el de Akilino Arriola, se produciría «un ahorro económico notable» ya que disminuiría el coste de los trabajos de mantenimiento. Todo ello de cara a una futura semipeatonalización «de envergadura», precisan, que pretende, «por un lado, priorizar al peatón frente a los coches, y, por otro, revitalizar el comercio del centro de la localidad». El sector, en cualquier caso, mostró sus temores el pasado año al desarrollo de este plan, puesto que alertaban de que, en caso de eliminarse aparcamientos, los minoristas perderían clientes.

El proyecto transformaría Akilino Arriola en un vial de único sentido, hacia Berango, y crearía una amplia zona para viandantes al unir esta calle con Doctor Landa, Iparragirre y Elizalde, por las que ya no circulan vehículos. El coste de ejecutar las obras, que ampliarían las aceras de esta céntrica arteria, rondaría los 600.000 euros.