Seis décadas de pasión por la enseñanza

Miss Julie. / E. C.
Miss Julie. / E. C.

La directora Miss Julie se jubila a los 81 años tras una vida dedicada a la docencia en el colegio Inglés

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA LEIOA.

Más de tres cuartas partes de su vida ha dedicado Miss Julie a la docencia. Todos ellos en el St George English School Bilbao, centro en el que ha ejercido como directora durante cerca de medio siglo. A sus 81 años el final de este curso escolar ha supuesto también el inicio de una nueva etapa: la de su jubilación. Pese a ello tiene claro que va a seguir «unida a mis niños».

Su larga vida en el mundo de la docencia está cargada de anécdotas y de recuerdos. La aventura comenzó en 1956 cuando su padre de origen ingles, John Agustin Franks, fundó el colegio con solo seis niños. El emplazamiento original del centro era un chalet situado en la calle Zabalbide de Bilbao. De inmediato comenzó a colaborar con su progenitor. Con tan solo 19 años «éramos una pequeña familia y con la profesora Berta, una segunda madre para mí, me hice cargo de las clases de inglés». Asegura que aún mantiene el «contacto con alguno de estos primeros alumnos como el dentista Jaime Gil, que aún».

Once años después de la apertura del centro apostaron por dar el salto. Se trasladaron a Leioa a un edificio construido expresamente para ser un colegio. De esa época le queda el triste recuerdo del fallecimiento de su progenitor. «Mi padre nunca llegó a ver las instalaciones».

En todos estos años se ha mantenido invariable el uniforme del alumnado. «Los sombreros y 'cups' se siguen comprando en Inglaterra. Los primero años también adquiríamos la vestimenta, hasta que llegue a un acuerdo con unos grandes almacenes para que los confeccionen aquí», destaca. También se mantiene como el primer día la confesionalidad del centro «siempre hemos enseñado dentro de la religión católica si bien tenemos alumnos de otras confesiones o no creyentes».

Este aspecto a dado un sinfín de anécdotas como «una alumna musulmana de ocho años que me preguntó a quién rezaba yo, porque ella lo hacía a Alá y le comenté que Dios tiene muchos nombres. Al final quedamos que unas veces rezábamos juntas a Alá y otras a Jesús», recuerda con una sonrisa.

Miss Julie tiene claro que los alumnos pasan por dos etapas bien diferenciadas durante su paso por el colegio. «Primaria es maravillosa. Todos quieren ser tus amigos. Luego pasan a otra edad en la que te odian a muerte que coinciden con los catorce y quince años, porque a las chicas no les dejamos llevar las faldas cortas, pintarse las uñas o maquillarse como momias». A esa edad reconoce que «los niños son menos complicados». «Son más brutos pero nosotras somos más difíciles, de hecho en mi reencarnación he pedido ser chico», bromea esta madre de seis niños, para quien el colegio Inglés ha sido un hijo más. «Es el que ha regido nuestras vidas».