La remodelación de uno de los accesos a Larrabasterra complica la circulación

Las obras en Urgitxieta, uno de los accesos a Larrabasterra, comenzaron ayer. / T. IZAGIRRE
Las obras en Urgitxieta, uno de los accesos a Larrabasterra, comenzaron ayer. / T. IZAGIRRE

Las retenciones en Urgitxieta en las horas punta y la supresión de plazas de aparcamiento enfadan a los conductores

TXEMA IZAGIRRE SOPELA.

Las obras de remodelación de la calle Urgitxieta de Larrabasterra han agudizado los problemas de tráfico que ya registraba esta zona en horas punta. A esto se suma la pérdida tempora de decenas de aparcamientos en este tramo comprendido entre las rotondas de Urko e Iberre a causa de los trabajos. Todo ello ha generado un notable malestar entre vecinos de Sopela y de otras localidades, que aparcan en este barrio para coger el metro. Y las molestias parece que no van a ser cosa de un día. Y es que, según destacan fuentes municipales, «los trabajos durarán 15 días».

La carretera de Urgitxeta es muy frecuentada. Soporta un gran flujo de vehículos y autobuses los días de labor, de forma que el arranque de las obras de mejora ayer mismo multiplicó un problema evidente, en especial a primera hora de la mañana, cuando circulan los autocares escolares, igual que al mediodía, y a partir de las 18 horas. A esto se suma la reducción de aparcamientos.

«He venido a aparcar y me he dado media vuelta porque está imposible. Probaré suerte por Bidezabal», comentó resignada Maite Ruiz. Esta mujer aseguró que realiza la misma operación a diario desde una urbanización en el extrarradio de Gorliz en la que reside, para estacionar en Larrabasterra y coger el metro hasta su trabajo en Bilbao.

La acotación de las obras ha generado quejas también, al estar las vallas y precintos puestos sobre la acera en lugar de en la zona de estacionamiento en algún punto. A esto se suma el enfado de varios conductores que ayer fueron multados en este punto. También se ha criticado el desvío establecido por Urgitxieta Zeharbidea para quienes bajaban de Sopela, un vial estrecho para autobuses y camiones.

Desde el Ayuntamiento destacan que «las labores tiene como objetivo arreglar las deficiencias del pavimento existente y que soporta un continuo tráfico intenso». De esta manera, el Consistorio busca garantizar la seguridad de la circulación y la comodidad de los usuarios. Ayer la maquinaria arrancó la capa de asfalto de uno de los carriles, la zona de aparcamientos en línea y la de la parada de Bizkaibus. Las tareas afectaron al tramo en dirección a la rotonda de Urko y al corredor de Uribe Kosta. La actuación está valorada en 65.585 euros.