Un proyecto de alumnos de Aixerrota impulsa la costumbre de leer antes de dormir

Grupo de alumnos responsable del original proyecto para impulsar la lectura . / T. I.
Grupo de alumnos responsable del original proyecto para impulsar la lectura . / T. I.

El viernes instalarán camas en la Kultur Etxea de Romo para que el público experimente la sensación de leer en horizontal

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

Un grupo de alumnos de segundo de Bachiller del Instituto Aixerrota están decididos a evitar que la lectura deje de ser un hábito para convertirse en una excepción. Han puesto sus jóvenes miradas en esa sana costumbre de disfrutar de un buen libro en la cama. Así que 15 de ellos se han puesto manos a la obra conscientes de que hay que hacer algo. «Se está perdiendo y no queremos eso que pase», lanza convencida June Cortizas.

Entre sus planes está colocar camas en la Kultur Etxea de Romo, el próximo viernes, para que el público experimente con esa sensación. Alumnas y alumnos leerán a quien lo desee el texto escogido entre las publicaciones que tendrán a su disposición o dejarán que cada cual pruebe a leer por si misma.

Cortizas explica que se trata de un proyecto de la asignatura de Lengua. Las profesoras de la materia, Inma Redondo y Marian Muguerza, apoyan al grupo en su novedosa iniciativa. La pretensión de este grupo es «fomentar la lectura, en concreto la poesía, que es la parte más minoritaria». Y de paso van a promocionar a una poetisa como Sonia Andújar, una veterinaria que ha publicado un libro titulado 'Paseos de medianoche'. No contentos con ello, también se han lanzado a realizar ilustraciones sobre este título, con la idea de utilizarlas en la segunda edición del libro. Además, en la Kultur Etxea habrá distintos talleres.

Aunque parezca sencillo, el grupo de estudiantes se ha embarcado en un plan muy laborioso y con muchas aristas. Tienen en marcha una cuenta de Twitter @leotwitteo para tuitear sobre la lectura de la novela 'Un tranvía en SP', del getxotarra Unai Elorriaga. También mantienen viva una cuenta en Instagram. Son conscientes de que «la tecnología y las redes sociales» son, según Ainhoa Arana -otra de las alumnas-, los factores que se están cargando la costumbre de leer en horizontal.

Su apuesta por el género poético no es casual. «Un mensaje en cuatro líneas puede tener más contenido que en la prosa; llega más en más en modo corto», argumenta Arana. De hecho, a ella misma le sucedió que un poema le impactó y «no sabía que esto le podía suceder», aunque para ella la lectura sea «un refugio donde consigue la calma, entre otras cosas». Con su ejemplo, marcan el camino a seguir.