Plentzia reclama al Gobierno vasco que acabe con el caos de barcos amarrados en la ría

Son cientos las embarcaciones que amarran sin orden en Plentzia de forma gratuita, algunas en evidente estado de abandono./BORJA AGUDO
Son cientos las embarcaciones que amarran sin orden en Plentzia de forma gratuita, algunas en evidente estado de abandono. / BORJA AGUDO

El alcalde asegura que hay un problema de «saturación» de embarcaciones que produce «situaciones de riesgo»

TERRY BASTERRA

Ver entrenar a la trainera del Arkote por la ría de Plentzia es un espectáculo. Y no solo por ver cómo bogan. Las cientos de embarcaciones amarradas sin ningún tipo de control hacen que navegar por este cauce sea un ejercicio de pericia. En el Club Arkote lo saben bien. Hasta han ideado una técnica para entorpecer lo menos posible sus entrenamientos hasta que pasan el tramo crítico entre la desembocadura y la pasarela peatonal. «Cuando vamos a pasar cerca de una embarcación el patrón da un grito y los chavales pliegan los remos hasta que la han pasado y luego los vuelven a sacar», explica Eduardo Zubeldia, presidente del club.

Esta anécdota es solo un ejemplo de la situación de desorden que existe en la ría de Plentzia por la proliferación sin control de pequeños barcos y botes en el que es uno de los estuarios más bellos de Bizkaia. El Arkote ya tuvo que pedir hace unos años que se retirase del calendario de la Liga San Miguel la prueba de Plentzia. «No nos quedó más remedio porque aquello era una ratonera. Se chocaban unas embarcaciones contra otras y no dejaban paso a las traineras», recuerda.

Las administraciones son conscientes de este problema. En el pasado ya se realizaron actuaciones para ordenar sin éxito esta «ciudad sin ley», como la define Zubeldia. A esto se suma el impacto visual que generan las decenas de botes en estado de abandono que languidecen en las márgenes del cauce.

El último paso lo ha dado el Ayuntamiento de Plentzia. Ha solicitado por escrito al Gobierno vasco que ponga fin a «una situación insostenible» que genera situaciones de riesgo, tanto para los propietarios de las embarcaciones de recreo como para los deportistas de las diferentes actividades que se practican en la ría. Así lo afirma el alcalde, David Crestelo, en el escrito enviado el pasado junio al Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras. Esta es la administración responsable del estuario desde el puente de la carretera, junto a la estación de metro, hasta la desembocadura. Aguas arriba corresponde únicamente a Costas.

Fuentes de este departamento reconocen que la de Plentzia es «una ría muy complicada de ordenar». La villa costera cuenta con un puerto deportivo con 177 amarres y hace años se impulsó una iniciativa desde el Gobierno vasco para acabar con un caos que se remonta en el tiempo: pusieron boyas para establecer un canal de navegación y que ninguna embarcación de recreo invadiese la zona de paso. «Los dueños de los barcos las cortaron y volvieron a colocarlas en los lugares donde les dio la gana», explican fuentes del Ejecutivo, que ya estudia «una solución» a este caos.

Gratuito, sin seguro ni título

La situación no ha ido a mejor en los últimos años. Más bien lo contrario. A más barcos mayor es el problema. David Crestelo, de EH Bildu, asegura que la ría «está saturada», opinión compartida por los propietarios de estas embarcaciones de recreo. En 2012 se censaron botes, yates y veleros «que habían echado el muerto en la ría». Había 272. Hoy son muchos más.

«Preocupa la situación porque ves que hay botes a los que no prestan atención. En algunos hasta crecen hierbas. Están amarrados de mala manera y cualquier día ,con una crecida, pueden soltarse y golpear a otro y echarlo a pique», relata uno de estos aficionados a la náutica que reconoce que ha elegido la ría de Plentzia porque puede dejar allí su embarcación de forma gratuita. A ello se suma que muchas de ellas carecen de seguro y título habilitante. Los dueños reclaman el dragado de la ría y la instalación de pantalanes junto al paseo como solución.

La propuesta del Ayuntamiento para poner fin a este caos es otra. Sugiere al Gobierno vasco implantar «una prueba piloto» para instalar medio centenar de amarres fondeados en la ría, cerca de la salida del puerto. En caso de que los resultados sean positivos Crestelo propone extender la medida. De esta manera se garantizaría también que las embarcaciones que acceden a estos amarres están en regla. También permitiría establecer, a futuro, el número máximo de botes que debe soportar este estuario, garantizando así el cuidado de una de las rías más bonitas de Bizkaia.

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