El nuevo ascensor divide al Puerto Viejo de Algorta

La estructura de metal y vidrio trepa por la ladera en la que se apoya este barrio de casitas blancas, auténtico reclamo turístico de Bizkaia./PEDRO URRESTI
La estructura de metal y vidrio trepa por la ladera en la que se apoya este barrio de casitas blancas, auténtico reclamo turístico de Bizkaia. / PEDRO URRESTI

El elevador, que mejorará la movilidad de un barrio con un alto porcentaje de gente mayor, altera la postal pintoresca que bebe del pasado marinero

TXEMA IZAGIRRE

El Puerto Viejo de Algorta es junto a San Juan de Gaztelugatxe, el Puente Colgante o el Guggenheim una de las postales de Bizkaia. Una imagen emblemática al que se ha añadido un nuevo elemento que rompe la foto de este barrio de marcado pasado marinero y que ya ha cosechado las primeras críticas por su impacto estético. El nuevo ascensor que está construyendo el Ayuntamiento no gusta a todos por igual: por un lado está la asociación vecinal, satisfecha con una infraestructura que va a permitir salvar las sempiternas escaleras en un barrio con alto porcentaje de personas mayores; por otro, algunos vecinos y muchos visitantes, que buscan un pintoresquismo que no parece encajar con la solución adoptada.

El impacto visual de esta estructura panorámica de aspecto moderno no deja indiferente a nadie. «Es horrible. No pega ni con cola un ascensor tan llamativo en un lugar como el Puerto Viejo», critica Carmen, vecina del barrio que acostumbra a dar una vuelta por el paseo cada vez que hace buen tiempo. Su amiga Marta es de la misma opinión. «Antes pasabas por aquí y te fijabas en las casas, pero ahora han puesto ese 'mamotreto' que capta toda la atención. Es espantoso», lamenta.

Rodeado de árboles

El Ayuntamiento de Getxo no es ajeno a estas voces, ni es la primera vez que las escucha. Escoger entre mantener la estética del barrio o favorecer la accesibilidad del barrio y con ella la movilidad de sus residentes es una de esas decisiones que parece condenada a la polémica. Finalmente, el gobierno local (PNV y PSE) apostó por implantar este sistema, en el que se han invertido 514.000 euros.

Su aspecto actual no va a ser el definitivo. El Consistorio getxotarra va a rodear el ascensor de árboles para que se mimetice lo más posible con el talud que se levanta a sus espaldas. Así lo asegura el concejal del Urbanismo, el jeltzale Joseba Arregi, quien detalló que con esta medida se busca «evitar el impacto visual» del ascensor en este barrio de casitas blancas asentadas en la parte baja de la ladera.

Tampoco han faltado reacciones desde las filas de la oposición, en particular de Guk, cuyos representantes han puesto el grito en el cielo por un proyecto que rompe, a su juicio, la estética del lugar y no gusta, dicen, a quienes frecuentan la zona. El Ayuntamiento rechaza este argumento y sostiene que el elevador está «bastante integrado» y «cumple con las directrices del departamento de Cultura de la Diputación». «La pretensión siempre ha sido que el Puerto mantenga su atractivo como patrimonio y lo aumente, al hacer la plaza accesible a todos», añaden las mismas fuentes.

Entretanto, las obras continúan su curso. La previsión es que concluyan en junio y el elevador entre en servicio un mes más tarde. Los operarios se afanaban ayer en instalar los cristales exteriores de la estructura, que tendrá capacidad para 16 personas e incorporará climatizador y un sistema de videovigilancia. Conectará la calle Ribera y el aparcamiento y contará con dos paradas.