Un nuevo acceso acercará el metro en Lamiako al ascensor del Txorierri

El diputado general, junto a los dirigentes locales de Leioa, ayer en la estación de Lamiako. / L. U.
El diputado general, junto a los dirigentes locales de Leioa, ayer en la estación de Lamiako. / L. U.

El Consorcio de Transportes invertirá 339.000 euros en esta entrada a la estación que abrirá sus puertas en julio, igual que el elevador

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA LEIOA.

El Consorcio de Transportes de Bizkaia (CTB) dará hoy el visto bueno a la nueva entrada de la estación del metro en Lamiako. El acceso pretende facilitar dar continuidad a la obra del ascensor que unirá este barrio con el del Txorierri y acercar así el suburbano a los habitantes de uno de los barrios altos de Leioa en el que viven 2.000 personas. Las obras tendrán un coste de 339.000 euros.

El futuro paso existe físicamente desde que se habilitó este apeadero, aunque desde entonces permanece cerrado. Ahora toca dotarlo de las máquinas expendedoras de billete y de puertas mecánicas. Se encuentra frente al futuro ascensor y, al igual que el elevador, se prevé que pueda entrar en servicio a lo largo del mes de julio..

La alcaldesa de Leioa, Mari Carmen Urbieta, no pasó por alto la importancia de esa vía de acceso «muy demandada por el vecindari». En este punto, enmarcó este proyecto como la habilitación del elevador, «fruto del trabajo interinstitucional entre Ayuntamiento, Diputación y Gobierno vasco».

Por su parte el diputado general y presidente del CTB, Unai Rementería, ensalzó ambos proyectos y los puso como ejemplo de que «Bizkaia funciona y somos capaces de dar soluciones a los problemas de la gente». Y destacó la mejora en el servicio del metro.

La alcaldesa de Leioa, centrada ya en el elevador del Txorierri, no dudó en calificarlo de «un hito para nuestro municipio». En este sentido, apuntó que estará operativo «en julio, una vez supere el periodo de pruebas previsto durante un mes y medio». La construcción de este ascensor cuenta 2, 1 millones de euros, de los cuales 900.000 han sido financiados por las arcas forales. El Ejecutivo vasco también colaboró sufragando las expropiaciones delas viviendas que se llevaron a cabo y la urbanización de la ladera.

La infraestructura vendrá a sustituir a unas vetustas escaleras con 300 escalones, único nexo de unión entre ambos barrios que «con una pendiente del 22% complicaban mucho la movilidad principalmente de las personas mayores». Contará con dos puntos de acceso, uno en cada extremo, junto a unas nuevas escaleras en paralelo como medida de seguridad que facilite su desalojo ante cualquier contratiempo.

La cabina tendrá una capacidad para 25 personas en cada viaje y podrá realizar ocho trayectos de ida y vuelta a la hora. Salvará un desnivel de 47 metros en dos minutos y Su uso será gratuito.

El proyecto ha sufrido diferentes interrupciones desde que en 2005 se aprobó en sesión plenaria y se anunció su puesta en funcionamiento dos años después. El Gobierno vasco se hizo cargo de urbanizar la ladera, algo que comenzó a hacer en noviembre de 2016, aunque poco después tuvo que parar los trabajos al acudir una de las tres familias expropiadas a los tribunales. Los jueces fallaron en su contra, pero esto sumó una nueva dilación a una actuación que se había convertido en prioritaria para el gobierno local.