«Los niños no pueden subir al tobogán porque no tiene escalera»

El estado del tobogán pone en peligro a los niños. / E. C.
El estado del tobogán pone en peligro a los niños. / E. C.

Vecinos de Gorliz denuncian el «abandono» de un parque de juegos que presenta «graves» deficiencias desde el pasado verano

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA GORLIZ.

En muchas ocasiones vivir lejos del centro urbano de tu localidad acarrea más complicaciones de las habituales. Este es el caso de los residentes en el barrio Gamiz-San José de Gorliz, más cercano a Plentzia que al centro del municipio donde están censados. Los vecinos denuncian sentirse «abandonados», por parte de su Ayuntamiento.

La gota que ha colmado el vaso es el «deplorable», estado en el que se encuentra el parque de columpios infantiles existente en la «única zona verde que contamos», aseguran desde la asociación de vecinos Gaminiz Bizirik. «Todo se encuentra en un estado desolador, inutilizable y muy peligroso para los pequeños que juegan en él», alertan los usuarios del espacio de juegos.

Entre los desperfectos denunciados se encuentran un tobogán sin escalera, los agujeros sobre los que se asentaba la pasarela sin cubrir y maderas rotas que dejan un espacio «con un tamaño suficiente para que se caiga un niño». Además, los escalones de acceso a otro columpio «también están mal estado y corremos el riesgo que ocurra lo mismo», advierten desde el colectivo vecinal.

Sin embargo, lo «más grave» de todo es que «las instalaciones llevan así desde verano de 2018, sin que ocho más tarde se hayan llevado a cabo las mínimas reparaciones». Todo ello pese haber entregado dos escritos en el registro municipal con fecha «28 de noviembre y 20 de diciembre», argumentan desde Gaminiz Bizirik.

Problemas de accesibilidad

Según los afectados, «si en una cosa tan nímia no nos hacen caso, cómo lo van hacer en otras de mayor calado». En este punto, ponen como ejemplo el hecho de que llevan «años reclamando una marquesina en la parada del autobús y se echan la pelota entre unos y otros, pero seguimos sin contar con ella».

También, se quejan de la falta de accesos que cumplan la Ley de Accesibilidad. «El barrio está conectado con el Puerto, por unas escaleras que dificultan mucho el acceso a personas con problemas de movilidad, o empujando carros de compra o de niños», concluyen desde Gaminiz Bizirik.