Las Mercedes de Getxo vuelve a poner a prueba el operativo policial contra el botellón

Asistencias médicas atienden a un adolescente durante la madrugada de ayer. / LUIS CALABOR

Intoxicaciones por alcohol con al menos un traslado al hospital de Urduliz, la incautación de litronas y conatos de peleas marcaron la noche del sábado

TXEMA IZAGIRRE

El despliegue policial con motivo de Las Mercedes, en Getxo, volvió a estar justificado un año más en un escenario donde cientos de adolescentes vizcaínos despiden las vacaciones con una fiesta que da siempre pie al consumo excesivo de alcohol. A la espera de los datos oficiales, que se harán públicos hoy, al menos un menor fue trasladado en ambulancia al hospital de Urduliz a causa de un coma etílico.

También hubo conatos de peleas que la acción conjunta de la Guardia urbana y la Ertzaintza consiguieron frenar. Pese a ello, un menor recibió un botellazo en la cabeza, aunque no necesitó ser trasladado. Los agentes llamaron a varios padres para hacerse cargo de chavales en estado de embriaguez y de madrugada se quemó un contenedor en la calle Santa Eugenia, de Romo.

Cerca de 40 agentes velaron por que la fiesta, que atrajo a miles de personas a la plaza de La Estación de Las Arenas y la de Santa Eugenia, en Romo, discurriera de la manera más civilizada posible. El Ayuntamiento combate desde hace años el botellón y hace públicos unos datos que otras ciudades vizcaínas no ofrecen, aunque el problema persiste.

Fuentes oficiales calculan que en la madrugada de ayer había más de 2.000 personas congregados en las dos plazas mencionadas y en la zona de Lamiako, en Leioa. «Ha habido varios conatos de peleas que la acción coordinada de Policía Municipal y Ertzaintza evitó que fueran a más», señalaban ayer los agentes. En cuanto a la venta de alcohol a menores, parece que la concienciación ha llegado a los propietarios de supermercados. «Se han portado de 10, incluso han contratado a personal extra que pedía la identificación tras realizar la compra. Ha sido impecable», admitían las mismas fuentes.

Pendientes del whatsapp

Las redes sociales han inyectado mayor movilidad al operativo policial, porque los avisos de que se requisaba alcohol a menores en las estaciones getxotarras echaban humo en whatsapp. Muchos optaron entonces por bajarse en Lamiako, a unos 500 metros de la plaza central de Las Arenas. «Este año parece que se ha reducido la cantidad de alcohol decomisado a menores de 18 años». En 2014 fueron 1.600 litros, mil menos que dos años después y apenas unas decenas el año pasado.

Otros frentes abiertos son las agresiones sexistas –ayer no se había denunciado ninguna–, además de la venta ambulante «por el perjuicio que causa al comercio» –como incidieron fuentes municipales–, y respetar los horarios de cierre de establecimientos y txosnas.

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