La Maskarada cumple 40 años con Lamiako volcado en su mitología

Ambiente de la Maskarada del año pasado. / PEDRO URRESTI
Ambiente de la Maskarada del año pasado. / PEDRO URRESTI

El barrio de Leioa celebra su tradicional cita con los personajes fantásticos el próximo día 31 de mayo

TXEMA IZQGUIRRE LEIOA.

La magia de la Maskarada volverá a volcar al barrio de Lamiako el 31 de mayo para bucear en su pasado más mitológico. La representación en que se vuelcan los habitantes de la barriada cuenta en tres actos la historia de Prudentzia, que sintió el enorme vacío que le dejó su hijo Inaxio cuando se fue a navegar tras vender sus bienes. Cuentan que ella iba todos días a la vega ilusionada, pero su hijo jamás llegó y la pena acabó embargándole tanto a la mujer que murió. Entonces, dicen que las lamias se apiadaron de ella al escuchar sus lamentos y la convirtieron en lamia: una mujer con pies de ánade.

Lo cierto es que 40 años lleva la representación haciéndose realidad en las calles de Lamiako y sacando a la calle a muchos de sus habitantes para participar en una de las representaciones mitológicas y populares más atractivas de la provincia. La representación de la Maskarada, que arranca a las cinco y media de la tarde, está dividida en tres actos. Primero el barrio se echa a la calle en el cruce de la calle Langileria con la subida a Gaztelueta.

«En compañía de la fanfarria, el cuerno los gigantes y una cadeneta compuesta por el pueblo y encabezada por el personaje Maiatza recorre el pueblo». Según comentó Arkaitz Correa, uno de los responsables de la organización, bailado al son de la música, la comitiva se dirigirá hasta la plaza de la estación de Lamiako. Allí «los componentes del grupo de baile Lamiako Txikiak y el pueblo bailan invitando a todos a unirse a la Maskarada».

A las seis de la tarde les toca el protagonismo a los personajes mitológicos y a Mari y Sugaar, que se incorporarán para sumarse al akelarre posterior, junto a Prudentzia, que pregunta por su hijo perdido. El acto final será a las diez y media de la noche. «Cabe destacar que esta antigua tradición está viva gracias al esfuerzo y trabajo de todos y todas las lamiakoztarras que trabajan durante todo el año para que este día nada falle y volvamos a disfrutar de un espectáculo tan singular y con tanta tradición». Correa resaltó que esta celebración se enmarca dentro de las fiestas de San Máximo.

No obstante, ese arranque de la Maskarada supone «un momento especial» en el que «la magia invadirá cada rincón de Lamiako». La tradición se hunde en 1979, cuando un grupo de vecinos del barrio quiso revivir esta leyenda popular, que tiene un significado más profundo y toca a la esencia de este barrio del sur de Leioa. Y es que la Maskarada representa en parte ese enfrentamiento de antaño entre el cristianismo y la mitología vasca. Además de eso, representa la historia de un ser mitológico -la lamia-, que da nombre al barrio.