Leioa registra un incremento de las estafas por internet y de los robos en viviendas

Son dos de los tipos de delito que más han aumentado el último año en un municipio que registró ocho denuncias por agresión sexual

TXEMA IZAGIRRE LEIOA.

Las estafas a través de internet se han duplicado en Leioa. Si en 2017 se interpusieron 40 denuncias, el año pasado fueron 85. «Es algo que no irá a menos y va a seguir en aumento», advierte Ricardo Egiguren, jefe de la Policía Municipal de la localidad. Es un tipo de delito que está en auge. El abanico es amplio cuando se adquiere algo por las redes, de ahí que Egiguren solicite que el cliente asegure en lo posible la adquisición. Una de las prácticas llega por cargos a la tarjeta de crédito que se realizan a una cuenta desde el extranjero, sin que se haya hecho compra alguna. Otra típica es que se imponga al comprador un cantidad superior que la que figuraba en el coste. Como ejemplo, Egiguren pone el de «adquirir unas zapatillas de 68 euros por las que luego te cobran 150».

A veces, sucede cuando se viaja al extranjero. Ahí pasan al usuario una cantidad más elevada de lo que costó un servicio, por ejemplo una comida. Otras que son igualmente frecuentes, tienen que ver con el consumo. Ahí el jefe de la Policía Local lo ilustra con la adquisición de un producto que, al llegar al domicilio, resulta que es de una calidad ínfima, mucho peor que el que aparecía en la imagen.

Este tipo de estafas no son exclusivas de este municipio, como tampoco lo son los robos de pisos, que incrementaron en muchas localidades de Bizkaia por el impacto de las bandas organizadas, algunas procedentes del extranjero. En las estadísticas de Ertzaintza y Policía Municipal en Leioa este tipo de delito subió más del triple: de 22 viviendas robadas con fuerza en 2017 se pasó a 68 en el pasado ejercicio.

Lo más curioso en Leioa fue que algunos de estos ladrones usaron el transporte público, cuando lo habitual es que vayan en coche para 'peinar' zonas dónde hay viviendas de fácil acceso. Usaron autobuses de línea y el metro. Eran magrebíes o albano-kosovares. A una banda compuesta por personas de esta última nacionalidad les acusaron del robo de siete pisos en Lamiako a los que accedieron escalando por la ladera del monte. Se les detuvo por la eficaz respuesta de la guardia urbana. Se optó por «una presencia masiva de policía uniformada y de paisano», hasta que los ladrones acabaron en los juzgados.

También aumentaron en 2018 en Leioa las agresiones contra la integridad sexual. Se pasó de tres a ocho en un año. En el 37% de los casos, las agredidas fueron mujeres extranjeras. Las estadísticas subieron en buena parte porque las mujeres -con mayor incidencia entre las jóvenes-, «no toleran ningún tipo de maltrato o abuso con gente extraña, conocida, en el ámbito familiar o en pareja. Es algo positivo que actúen así; es positivo, de forma clara», indica Egiguren. Lo que se han mantenido son los malos tratos en ámbito familiar, con 42 denuncias en 2018.

Lo que cada vez es menos habitual es el robo en establecimientos comerciales. Se dan muy poco en negocios como joyerías o en estancos, donde antes se registraban algunos casos. Las estadísticas van reduciéndose -de 34 a 30 en un año- porque los dueños toman medidas de seguridad y hay campañas policiales. Ahora el punto de mira está en los bares. Eiguren asegura que «el elemento fundamental son las tragaperras, donde se guarda recaudación y los premios en las tolvas». Como explica el jefe policial, los cacos tienen asegurado un botín mínimo de 200 ó 300 euros. Los hosteleros no tienen posibilidad de sacar ese dinero porque las máquinas no son de su propiedad. Quienes actúan así, son especialistas que tardan muy poco tiempo en llevarse el dinero. Actualmente, el 90% de los robos en negocios tiene a los bares y sus máquinas como objetivo.

Con todo, «Leioa es un municipio seguro». Según Egiguren, las incidencias delictivas diurnas casi han desaparecido. Lo más común es que los robos se produzcan de 22 a 5 horas y tengan a los bares como protagonistas.