Landaluze, alcalde de Sopela con el apoyo del edil independiente

Jose Landaluze será el nuevo regidor de Sopela. / E. C.
Jose Landaluze será el nuevo regidor de Sopela. / E. C.

Los jeltzales, la lista más votada en las pasadas elecciones, ya tenían el voto de los socialistas

TXEMA IZAGIRREGETXO.

Josu Landaluze, el cabeza de lista del PNV, será el próximo alcalde de Sopela si no hay imprevistos de última hora. Landaluze tenía el panorama muy complicado. Hasta el punto de que el municipio costero contaba como uno de los que quizás podía perder el Partido Nacionalista Vasco a favor de una alcaldía para EH Bildu.

Pero el candidato jeltzale consiguió salvar el escollo para hacerse con la makila tras ser el partido más votado en las pasadas elecciones municipales. Los jeltzales firmaron ayer un acuerdo de mínimos junto con Denok Batera-Todos Unidos (DB-TU). La entente conseguida consistió en atar una veintena de puntos que aún no han trascendido. En cualquier caso, Denok Batera no estará al frente de comisión alguna. La Junta de Gobierno estará formada por cuatro miembros del PNV, uno del PSE y uno de Denok Batera.

El suspense duró hasta última hora porque el único cargo electo de DB-TU, Jon Gerediaga, se había convertido en clave para abrir el gozne de un acuerdo para gobernar. Al final, sucedió y sobre las 21.00 horas se plantaron las rúbricas de una entente de mínimos con los jeltzales, en una reunión de casi tres horas de duración. Que se alargó hasta pasadas las nueve de la noche. Landaluze reconoció que «han sido 15 días muy duros, pero lo que bien empieza bien acaba», admitió con ilusión el número uno de la lista jeltzale.

Si nada cambia, hoy se dará luz verde a la lista más votada, en una Corporación en la que el PNV sumará un total de siete representantes. Tan solo uno más que EH Bildu, con seis, mientras que Elkarrekin-Podemos tendrá dos, y uno tanto PSE-EE como DB-TU.

La otra opción posible para gobernar era la de EH Bildu, que ha buscado con fuerza fraguar una alternativa de gobierno tripartito progresista junto con Podemos y Denok Batera-Todos Unidos (DB-TU). Su pretensión era desbancar al PNV y fraguar un gobierno de izquierdas.

Opciones por el camino

Desde la coalición lanzaron hace unos días la propuesta para cambiar el estado de cosas después de un anterior mandato al que criticaron, con el jeltzale Gontzal Hermosilla al frente. Su defensa ha sido la de unir fuerzas al frente del Ayuntamiento costero para formar un tripartito «progresista y municipalista», entre otras cuestiones. Pero la propuesta de DB-TU para nada les satisfizo. La rechazaron nada más conocerla. El plan propuesto por Denok Batera era la constitución de una Junta de Gobierno formada por dos ediles del PNV, dos de EH Bildu y uno de Denok Batera.

Desde la izquierada abertzale, no ocultaron su «asombro» ante la idea de formar un ejecutivo local, «impulsado no por las fuerzas mayoritarias del Consistorio, sino por la fuerza con menos apoyo popular en Sopela, que es DB-TU». Consideraron también que «es una fórmula difícil de materializar, bien por sus aspectos formales (dejaría fuera a Elkarrekin Podemos y PSE, a pesar de autodefinirse como una medida integradora; y no tiene en cuenta el pacto supramunicipal PNV-PSE)», explicaron.

El intento de cambio lanzado por el candidato abertzale Unai del Burgo encontró más problemas añadidos, a juzgar por su argumentación. «La propuesta (de Denok Batera) no tiene contenido programático alguno y olvida que PNV y EH Bildu defienden modelos de pueblo diferentes». Les separaba un abismo.