El Gobierno vasco reordenará la ría de Plentzia e instalará 180 nuevos pantalanes

Vista aérea de la desembocadura de la ría de Plentzia, con el canal de navegación repleto de lanchas. /G. V.
Vista aérea de la desembocadura de la ría de Plentzia, con el canal de navegación repleto de lanchas. / G. V.

Para este verano habilitará un canal de navegación y para el que viene solo se permitirá en el agua la presencia de lanchas con un amarre concedido

TERRY BASTERRA PLENTZIA.

Primavera de 2020. Ese es el plazo que se ha marcado el Gobierno vasco para ordenar la ría de Plentzia y acabar con el caos de embarcaciones fondeadas de forma anárquica que obstruye la navegación. Lo hará a través de dos vías. La primera y más inminente es habilitar de cara a este mismo verano es balizar la lámina de agua con el fin de «garantizar el normal tránsito» de lanchas en la zona donde mayor calado tiene la ría. Esta medida permitirá además, destaca el director de Puertos, Aitor Etxebarria, mejorar la «seguridad» de los usuarios.

La segunda medida se espera que sea definitiva y consistirá en duplicar el número de amarres existentes para embarcaciones recreativas. Pasarán de las 177 actuales a 357. Ante la dificultad técnica de ampliar la dársena el Gobierno vasco estudió diferentes alternativas. Descartada la instalación de una marina seca en tierra, la decisión ha sido instalar unos pantalanes desplazados similares a los que ya existen en varios puertos ubicados en rías de Francia y el sur de Inglaterra y que se verán por primera vez en Euskadi.

Este sistema permite que las embarcaciones estén amarradas a cierta distancia de la orilla de la ría, en zonas con suficiente calado. En el caso de Plentzia se colocarán en el margen derecha y se llegará a las naves desde diferentes pasarelas colocadas en varios puntos del paseo. Los amarres previstos serán para barcos de entre 5 y 8 metros de eslora.

El Gobierno vasco, a través de la Dirección de Puertos, destinará 1,1 millones de euros a esta infraestructura que se quiere tener lista para la primavera de 2020. Será entonces, según Etxebarria, cuando se realice la convocatoria para poder acceder a los 357 amarres, tanto los de la marina -será «optimizada»- como los del cauce.

Una vez se entreguen las concesiones solo podrán descansar en la ría aquellas embarcaciones «con título habilitante». Esto es con su amarre y todos los permisos en regla. El resto «no podrán estar allí». De esta manera se pondrá fin al caos actual y se sacarán del agua todas aquellas embarcaciones en estado de abandono o que carecen de permisos y que son frecuentes en este estuario. Y es que la de Plentzia es una ría en la que se ha hecho la vista gorda y se ha permitido 'echar el muerto' a numerosos botes de forma gratuita y fuera de la legalidad. Algo que se va a acabar

La demanda de la reordenación de la lámina de agua para aumentar la seguridad, tanto para lanchas como para deportes acuáticos, es una petición recurrente del Ayuntamiento como y de numerosas personas que tienen allí fondeada su nave. Estos últimos prefieren pagar y tener a su disposición una serie de servicios que mantener la situación actual.