Las fiestas de Leioa y Sopela aprietan las agendas de los nuevos alcaldes

Rodríguez (camiseta azul), a la salida de la misa de San Juan el pasado año. / AYTO. DE LEIOA
Rodríguez (camiseta azul), a la salida de la misa de San Juan el pasado año. / AYTO. DE LEIOA

Iban Rodríguez y Josu Landaluze se meten de lleno en el trajín municipal tras la reciente investidura

TXEMA IZAGIRRELEIOA.

«Ahora toca estar en todas las salsas, como el perejil». Iban Rodríguez el alcalde de Leioa, está metido de lleno en la celebración de las fiestas de la localidad, que llegan muy poco después de su investidura del pasado sábado. Lo mismo le pasa al primer edil de Sopela, Josu Landaluze. En la plaza del Ayuntamiento de la localidad costera ya se eleva desde el pasado lunes el kiosko donde actuarán los grupos musicales. Un recordatorio de que llega el jolgorio para la mayoría, aunque para estos dos nuevos alcaldes son días de enorme trajín.

Sus agendas echan humo, sin apenas huecos para compaginar la vida familiar. Son fechas de muy poco tiempo en casa porque toca estar al pie del cañón con el pueblo, acudir a espectáculos, repartir premios y saludar a los vecinos. Todo ello sazonado con la necesidad de ponerse al día en el despacho para que la maquinaria municipal siga adelante pese al traspaso de poderes.

«Guardas algún momento para la familia, pero son días en los que también hay reuniones. Tenemos que estar también con los clubes y asociaciones del municipio...», admite el regidor leioztarra que vive una llegada a la alcaldía repleta de actividad porque hay que cumplir compromisos. Hasta los amistosos. Como el de comer con su cuadrilla en un restaurante de la localidad. Casi un rito que hace de argamasa entre sus componentes año tras año y que tampoco se puede olvidar.

Rodríguez ya estuvo el pasado domingo repartiendo diplomas a los que participaron en las diferentes exhibiciones de karate, de ajedrez y del baile de la jota vasca. Luego tuvo un hueco para comer con los padres y madres del equipo de uno de sus dos hijos, que juegan a waterpolo y a fútbol. Pero ya queda poco de vida familiar porque el plato fuerte de los festejos de Leioa se desarrollará entre los días 20 y 25 de junio.

La ventaja es que él ya formó parte importante del gobierno saliente, así que tiene algo de experiencia. Sustituto de Mari Carmen Urbieta al frente del Ayuntamiento, el jeltzale apunta que en el fondo, estos días de actividad suponen «darle un poco continuidad a lo que hacíamos». «Tenemos un grupo de 24 horas en fiestas», desvela. Como si fuese un retén. Está integrado por miembros de la Policía Municipal y concejales del equipo de gobierno que tienen que estar «a pie del cañón», bromea. En esta tesitura, en que se espera la participación de miles personas en los festejos, tampoco todo está abonado a la felicidad y alegría. «Siempre hay tensión y nerviosismo para que todo marche bien; que no haya altercados ni agresiones físicas o de género», confiesa.

Mal trago inicial

Las fechas aprietan después de unas elecciones municipales y una constitución de Ayuntamientos que roza el arranque de los festejos y obliga al esfuerzo de tomar el relevo. Josu Landaluze, nuevo alcalde jeltzale de Sopela, reconoce que «el que haya fiestas sí es cierto que retrasa un poco la puesta al día de los asuntos municipales, pero no queda otra», agrega sonriente. A él le tocó un trago amargo a los pocos minutos de convertirse en primer edil, algo que encima estuvo en el alero hasta el último minuto. El mismo sábado, en la plaza de Sopela hubo una concentración de rechazo por una agresión sexista a la que acudió todo el Consistorio. Su autor ingresó en prisión por estampar su vehículo, tras pasar por encima de la mediana, contra otro aparcado en el que estaba apoyada su expareja, que hablaba con una amiga.

Después de ese trago tan amargo, Landaluze agradece que lleguen festejos que ya están organizados de antemano. «Son días de mucha actividad, pero están muy bien. Con las fiestas, habrá que ponerse al día, pero poco a poco». Tiene un poco más de margen que Rodríguez, porque el 'txupinazo' en Sopela será el 27 de junio. Claro que ante tanto ajetreo y con los correspondientes nervios para que todo vaya según lo previsto en la programación, sin incidentes, la fórmula es «tomárselo con calma, alegría y muchas ganas», concluye Landaluze.