El PNV de Erandio reitera su apuesta por trasladar Cables y Alambres a Playabarri

Parte de los trabajadores de Cables y Alambres que asistieron ayer al pleno municipal de Erandio. / I. S. L.
Parte de los trabajadores de Cables y Alambres que asistieron ayer al pleno municipal de Erandio. / I. S. L.

El resto de partidos políticos reclaman que cualquier acuerdo cuente con el beneplácito de la plantilla

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

La soledad del PNV en Erandio, formación que ostenta la Alcaldía, en algunos temas de calado en el municipio volvió a quedar patente ayer en el salón de plenos. El motivo fue el futuro de la empresa Cables y Alambres, propiedad del grupo Vicinay. Los jeltzales reiteraron su apuesta de trasladar la empresa a unos terrenos en la zona de Playabarri, propiedad de la firma Vicinay dueña de esta compañía que se quiere deslocalizar. La iniciativa tiene una segunda parte: la posibilidad de construir viviendas en todo este gran solar que da a la ría, una vez la compañía se haya mudado a otro espacio.

Esta propuesta, llevada al pleno municipal de ayer en forma de moción, solo contó con el apoyo de los nacionalistas. Cierto es que salió adelante gracias a la abstención de PSE, socio en el equipo de gobierno, EH Bildu y PP. Ganemos votó en contra.

Mucho más consenso logró otra iniciativa presentada por la coalición soberanista en nombre del comité de empresa. Ésta reclamaba el compromiso por parte del Ayuntamiento de que cualquier recalificación de los terrenos sobre los que se asienta la empresa «se lleve a cabo previo acuerdo de todas las partes implicadas, instituciones, empresa y trabajadores». La proposición persigue «garantizar el mantenimiento del empleo de la plantilla actual y la actividad industrial dentro del municipio de Erandio». Ambas peticiones recabaron el voto positivo de todos los ediles a excepción de los del PNV, que optaron por la abstención.

El debate municipal y la fijación de posturas sobre el futuro de Cables y Alambres en el pleno fue seguido con gran interés por parte de una amplia representación de los 150 trabajadores que forman la plantilla. La actual situación les genera «inquietud y preocupación», como detalló uno de los operarios a quien se le permitió tomar la palabra durante la sesión plenaria. Y es que el avance del futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Erandio ya recalificaba la parcela de 35.000 metros cuadrados sobre los que se levanta la empresa. Pasaban de ser suelo industrial a residencial.

El desasosiego fue en aumentó al conocer que Vicinay «ha vendido los terrenos a una promotora inmobiliaria creada ex profeso y que pertenece al grupo». Por todo ello los empleados volvieron a insistir que «se nos tenga en cuenta porque están en juego nuestros puestos de trabajo».

Por su parte, el concejal de Urbanismo, el jeltzale Egoitz Bilbao, defendió el «firme e inequívoco compromiso» del PNV de seguir apoyando la actividad de Cables y Alambres en el municipio, una compañía histórica fundada en 1898 aunque se decantan porque se traslade a la zona de Playabarri.

Un argumentario que no gustó al resto de partidos. Sus socios de gobierno del PSE calificaron la postura jeltzale de «ambigua». Desde la bancada de EH Bildu aseguraron que «no vamos a permitir lo que un día fueron terrenos públicos pasen a convertirse en un pelotazo urbanístico».

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