Erandio da un paso más para la construcción de 353 viviendas en la zona de Altzaga

Parcela en la que se construirán los pisos de Altzaga. /PEDRO URRESTI
Parcela en la que se construirán los pisos de Altzaga. / PEDRO URRESTI

PNV y PSE unen sus votos para avanzar en la tramitación del proyecto, que contempla el realojo de 66 familias

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAERANDIO.

El pacto de gobierno entre PNV y PSE en el Ayuntamiento de Erandio fue suficiente para continuar avanzando en la tramitación urbanística de cara a la construcción de 353 VPO y tasadas en el barrio de Altzaga. Las mismas se encuentran dentro del convenio alcanzado entre Consistorio y la Sociedad Pública Azpiegitura para dar una solución a las 66 familias que perdieron sus viviendas hace más de una década.

En la última sesión plenaria celebrada ayer, los votos nacionalistas y socialistas fueron suficientes para aprobar un nuevo convenio a suscribir con Azpiegiturak, que recoge el sistema de expropiación del solar ubicado junto al polideportivo municipal. Gran parte de este terreno, con una superficie de 20.000 metros cuadrados, es de titularidad municipal pero el compromiso entre ambas partes pasa porque las autoridades locales deben adquirir todo el solar para, posteriormente, cedérsela a la sociedad foral.

También salió adelante, la aprobación definitiva del estudio de detalle encargado de definir la posición y ordenamiento de los edificios, la distribución de edificabilidades o los estacionamientos. Ambos puntos no contaron con el apoyo de Elkarrekin Podemos y Bildu. Consideran que la parcela elegida es el «único pulmón verde» existente en este barrio erandioztarra. La portavoz de la coalición soberanista, Ana Crespo, no dudó en calificar como «todo un despropósito», la solución elegida «un gran negocio para algunos como Abaroa, que se ha ido de 'rositas', Azpiegiturak y la constructora Murias, que van hacer un gran negocio. Los únicos perjudicados son los residentes en Altzaga». Recordó que «se han recogido 1.400 firmas a favor de esa zona verde». Finalmente, defendió la existencia de «alguna opción más para frenar este desastre, respetando esa zona y buscando una alternativa para hacer viable la operación realojo». Por su parte, el concejal de Elkarrekin Podemos, Pablo Larrauri aprovechó su intervención para dejar claro que «se debe respetar el uso inicial como zona lúdica».

«Gran problema»

El delegado de Urbanismo, Egoitz Bilbao, volvió a defender la solución adoptada por el PNV, para dar respuesta «al mayor problema desde la desanexión de Bilbao, desde el punto de vista social, urbanístico y medioambiental». También, dejó en el aire que «nadie ha traído una alternativa aunque sea inviable». Este macroproyecto edificatorio supone la solución a las familias que hace más de una década perdieron sus viviendas por graves daños estructurales fruto de una excavación en un solar cercano por parte de la desaparecida promotora Abaroa. Afectados y autoridades municipales llegaron a un acuerdo por el que cada familia recibiría un piso de nueva construcción, pero para hacerlo viable económicamente era necesario levantar esta urbanización.

Los futuros pisos se repartirían en tres bloques de ocho, seis y cinco alturas más ático. En una primera fase, está previsto la construcción del inmueble diseñado junto al Lavadero de Tartanga, que podría albergar hasta un máximo de 140 pisos. Los dos restantes acogerían 103 y 110 respectivamente. La operación urbanística se colmataría con la creación de más de 7.000 metros cuadrados de jardines y alrededor de 200 plazas de aparcamiento público.