Erandio habilita 44 aparcamientos en la calle Alkone de Astrabudua

La calle ha ganado espacios para conductores y peatones. / I. S. L.
La calle ha ganado espacios para conductores y peatones. / I. S. L.

La renovación de la zona se inició el pasado mes de marzo y ha absorbido una partida 420.000 euros

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNAERANDIO.

El anillo de circunvalación del barrio de Astrabudua ya está completamente urbanizado con la conclusión de las obras de reurbanización de la segunda fase de Alkone, la única semicalle que queda en Erandio fruto de la desanexión de Bilbao. Los trabajos que arrancaron en marzo han superado los 420.000 euros de inversión a cargo de las arcas municipales.

El proyecto ha incluido habilitar una calle de 10 metros de anchura, el doble que antes de esta actuación urbanística. Se han instalado aceras de tres metros y un vial de 3,5. Todo ello con el objetivo de «mejorar la accesibilidad para peatones y vehículos», destacó la alcaldesa Aitziber Oliban.

También se han creado 44 plazas de aparcamiento, dos de ellas destinada a conductores con problemas de movilidad. Todas ellas en superficie y de uso gratuito. Oliban apuntó que «con esta decisión actuamos sobre otro mal endémico en este populoso enclave». Quedan pendientes pequeños remates como plantar flores en las jardineras o la instalación del alumbrado público que «comenzará el lunes para acabar con un punto negro». También, se dotará al vecindario de una 'electrolineras', puntos de recarga de vehículos eléctricos e híbridos.

Oliban agradeció a «muchos propietarios del suelo su disposición, quienes tras una negociación con el Ayuntamiento, alcanzamos un acuerdo beneficioso donde no nos costó dinero disponer del terreno necesario». Precisamente, el desacuerdo con algunos titulares retrasó varios meses el arranque de las obras.

Nuevo vial

Una vez finalizadas las obras toda la calle tendrá continuidad al sumarse a la primera fase ejecutada hace un tiempo en el tramo comprendido entre las calles Consulado y Karl Marx. La misma consistió en la generación de un vial con aceras a ambos lados y una calzada de 5,7 metros con un único carril de 3,5 metros de anchura.

Además, se reservó una franja de suelo para destinarla a aparcamientos con capacidad para 7 plazas, una de las cuales es de uso reservado a personas de movilidad reducida. También se ejecutaron nuevas canalizaciones de alumbrado bajo las aceras, instalación y conexión a la red existente de nuevos sumideros adaptándose a las nuevas alineaciones de la calle.

Finalmente, se ha reformado el firme, pavimentos y acabados en calzadas, accesos a garajes y aceras, que cuentan con un nuevo arbolado y mobiliario urbano. La regidora municipal reconoció que la actuación en toda la calle «viene a dar respuesta a una reivindicación histórica del vecindario».