El depósito de cenizas de difuntos en Leioa no acaba de arrancar

Los columbarios de la iglesia de San Bartolomé, en Leioa. / BERNARDO CORRAL
Los columbarios de la iglesia de San Bartolomé, en Leioa. / BERNARDO CORRAL

En la iglesia de San Bartolomé se abrió hace cuatro años el primer columbario de Bizkaia habilitado dentro de una parroquia

TERRY BASTERRA LEIOA.

Abierto durante los primeros meses de 2015, el primer columbario de Bizkaia, situado en la leioaztarra iglesia de San Bartolomé, no acaba de arrancar. Apenas se han vendido 15 de sus 125 hornacillas habilitadas. Y eso que tiene capacidad para ampliar su número hasta las 480. Pero de momento no hay prisa porque no existe una demanda que lo requiera.

El párroco de Leioa, Inazio Fernández, achaca esta lenta ocupación a la falta de tradición en Euskadi de depositar las cenizas de un ser querido en iglesias. Es más habitual en zonas del Sur del país, asegura. En especial en capillas vinculadas a alguna cofradía. «Allí ves que descansan las cenicas de antiguos cofrades», apunta Fernández.

Estos espacios se habilitaron como alternativa a los enterramientos cristianos y para dar una respuesta a las cada vez más frecuentes incineraciones. «El Papa dice que a las cenizas hay que darles el mismo tratamiento y respeto que a los cuerpos de los fallecidos. Y si eres cristiano éste es un lugar bien cuidado y sagrado para que descansen», añade el sacerdote. Es una alternativa a los cementerios, pero en Euskadi la gente que incinera a sus seres queridos tiende más a guardar sus cenizas en casa o verterlas en algún lugar que fuese especial para el fallecido.

Lo que se mantiene igual desde su apertura son los precios de los columbarios: 1.210 euros cuestan los que tienen capacidad para dos urnas y 2.178 los de mayor tamaño para hasta cuatro. Se entregan por un periodo de 25 años prorrogable 50 más.

Hasta el momento las 15 familias que ya cuentan con restos de familiares descansando en esta iglesia provienen del mismo Leioa, de Getxo, pero también de Bilbao o Barakaldo. La previsión es que la ocupación sea mayor porque se han acercado personas interesadas en depositar allí las cenizas de sus allegados.