De cueva de brujas a escaparate de Getxo

Presentación de la obra que se representará el 20 de octubre en Punta Begoña. /E. C.
Presentación de la obra que se representará el 20 de octubre en Punta Begoña. / E. C.

Una obra teatral recupera el uso primigenio que se le dio a la cavidad existente en el lugar que ahora ocupan las galerías de Punta Begoña

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

Antes de Punta Begoña estuvo 'Songinzulo'. En aquel lugar llamado cueva de brujas no se organizaban akelarres ni sesiones de magia negra con el demonio de protagonista. En realidad, tan sólo era una oquedad en la roca; un 'aterpe' que servía de punto de reunión a las mujeres del Puerto Viejo hasta el pasado siglo, sobre todo para refugiarse de la lluvia o para contar sus intimidades alejadas de los oídos de cualquier cotilla. Aquella sociedad machista la nombró antaño como 'Sorginzulo' por este motivo.

La historia de este lugar la descubrió hace años Fredi Paia. El bertsolari getxotarra horadaba en la raíces del euskera de la comarca cuando supo de la existencia de esta cueva por declaraciones de personas mayores del municipio. Paia investigó por su cuenta y ató algunos cabos para ponerlo en conocimiento de la Cátedra Unesco.

Ese fue en 2015 el punto de partida para la investigación los catedráticos. Coincidió con el inicio de la recuperación científica de las galerías de Punta Begoña realizada por expertos de la UPV. Querían que no se les escape ni un detalle. Descubrieron en distintos textos que ya nombraban como 'Sorginzulo' a este punto hace cerca de 115 años en una obra para recuperar el muelle y el camino desde el barrio marinero.

La estela marcada por Fredi Paia también afectó al capitán de la marina Basañez, que a principios del siglo XX trataba de difundir la belleza de la costa de Getxo. Y entre los nombres que utilizó se encontraba ese topónimo para referirse al lugar.

Ahora la famosa cueva que taparon bajo el acantilado de Ereaga y sobre la que se construyeron las galerías de lujo que el magnate Horacio Echevarrieta encargó a Ricardo Bastida ha salido de nuevo a la luz. Lo han hecho 100 años después de que las cubrieran. Hasta se ha puesto en marcha el mecanismo para que Euskaltzaindia considere este nombre como topónimo de la zona.

Pero las acciones irán más allá. El 20 de octubre se llevará a cabo una representación de Euskaraldia basada en la investigación etno-toponímica impulsada por Fredi Paia y guionizada por la famosa escritora vasca Toti Martínez de Lezea.

Darán vida a la recreación la actriz getxotarra Olatz Ganboa y Mayte Bayon. El espectáculo contará con música en directo de la mano de la cantante Afrika Bibang y del pianista Ignacio Líbano, junto con la banda Musikalia, de la Musika Eskola Andres Isasi. Incluso intervendrá el grupo de danzas Bizkargi. Paia resaltó que pretende ser un ejercicio de motivación para hablar en euskera y, además, «en este caso, para que los ojos del euskera ayuden a transformar el paisaje, un lugar unido en el imaginario colectivo a la dictadura en un espacio de encuentro de mujeres».

El espectáculo previsto el 20 de octubre a las 17.30 horas «aúna paisaje, toponimia, género, euskera y memoria local, ya que las galerías guardan el alma de Getxo, que se puede conocer a través de la memoria y eventos de este tipo», indicó Maider Egaña, representante de la cátedra Unesco. El edil de Euskera, Koldo Iturbe, destacó que «vamos a disfrutar con un trabajo especial que colaborará a la recuperación de una parte de nuestra historia y ayudará a impulsar el protagonismo de las mujeres en la misma». Tras la obra se procederá a destapar y recrear la cueva de una manera artística.