La Cruz Roja rescató a 19 personas del mar durante 2018 en Getxo

Una embarcación de Cruz Roja en aguas de Getxo. /MANU CECILIO
Una embarcación de Cruz Roja en aguas de Getxo. / MANU CECILIO

La base de Arriluze cuenta con 84 voluntarios. Gracias a ellos se pudo atender también a 28 embarcaciones averiadas

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

84 incidencias atendió la Cruz Roja del Mar de Getxo en 2018. Un número menor al de años anteriores. La bajada de estadísticas sólo obedece «a la climatología, que fue más benévola». Así lo asegura el responsable marítimo de esta entidad en el País Vasco, Benjamín Romero. Las tormentas suelen generar más problemas en la mar. De ahí que el arranque de 2019 haya sido «bastante tranquilo, salvo los días de alerta naranja».

Diecinueve de esas intervenciones del año pasado fueron rescates. La peor parte correspondió a los cinco cadáveres recuperados en el mar tras lanzar otros tantos rastreos de personas desaparecidas. «Lo más grave, lo peor, es cuando vamos a recoger a una persona fallecida que siempre tiene algún ser querido que sufre por ella». Romero es consciente de que esta es la cara más fea del trabajo que realizan.

Pero pesan más los triunfos conseguidos por sus rápidas intervenciones cuando cae un hombre al mar. Por ejemplo, una decena de rescates se realizaron por este motivo. Los protagonistas principales fueron pescadores que probaban suerte a caña o personas mayores que bajaron por las escaleras a orinar. En todas las ocasiones, sufrieron resbalones por los que cayeron a la ría o al mar. En algunos casos bastó con atender a los pescadores y curarles las heridas.

En estos datos figuran los rescates de seis personas que se lanzaron a salvar a sus perros, después de que estos hubiesen caído al agua desde el Puerto Viejo o el paseo de Txurruka. Al final Cruz Roja tuvo que salvar tanto a dueños como a mascotas. En Bizkaia este tipo de sucesos sólo se producen en Getxo. Desde este cuerpo de emergencias piden a las personas con perros que tengan en cuenta que estos animales aguantan mucho mejor las bajas temperaturas del agua en invierno, además de ser más hábiles nadadores que sus propietarios.

El personal de Cruz Roja con base en Arriluce apagaó además un incendio registrado en una embarcación, que se produjo en la entrada del Abra. No obstante buena parte de la actividad tuvo que ver con remolcar a embarcaciones. Se hizo en 24 casos, mientras que en otros tres todo quedó en una falsa alarma, porque consiguieron arrancarlas. Cuando esto sucede, la nave de socorro les escolta hasta el puerto.

En cualquier caso, Romero asegura que estas incidencias se han reducido. «No se remolca tanto como años atrás. Ahora la gente está más concienciada». La crisis económica impactó en el sector de las embarcaciones deportivas. Redujo su número y propició que se hicieran menos revisiones técnicas de su estado. Muchos propietarios se limitaban a realizar el típico 'parcheo' para arreglar los problemas puntuales, algo que se tradujo en un mayor número de averías en mar abierto.

Hay otras tareas que también recaen en la Cruz Roja del Mar, como retirar 17 objetos peligrosos de la mar. Generalmente se trata de árboles que arrastra la corriente y que causarían potenciales daños a las embarcaciones si chocan con ellos. En cuatro casos, intervinieron para retirar animales muertos. Casi siempre se trata de delfines, aunque las estadísticas de 2018 incluyeron un jabalí y un perro.

Las actuaciones de las embarcaciones están coordinadas por SOS Deiak y Salvamento Marítimo. 84 voluntarios trabajan en la base de Arriluze. «Gracias al esfuerzo de estas personas sigue nuestro proyecto adelante», resalta Romero. El 14% son mujeres, un porcentaje que ha aumentado en los últimos años.