Concluye la mejora de los caminos a la estación de Aiboa por Alango

Una mujer camina por uno de los renovados caminos de Aiboa. / T. I.
Una mujer camina por uno de los renovados caminos de Aiboa. / T. I.

Las obras han hecho más accesibles estas sendas al reducir la pendiente y renovar la iluminación

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

Los accesos desde la calle Alango a la estación de metro de Aiboa ya están terminados. Las obras de acondicionamiento e iluminación se han realizado para dejarlos dispuestos de cara al previsible incremento de uso que tendrán cuando acaben las obras de los dos ascensores que enlazarán Aiboa con la parte alta de Algorta y Neguri. Este tajo, incluido en el proyecto, está ahora mismo en marcha y se espera que termine en octubre. Estos trabajos tienen un coste de algo más de un millón de euros. 900.000 correrán a cargo de los presupuestos participativos de 2018, puesto que fueron una de las principales peticiones vecinales realizadas.

La mejora de los caminos era precisa por dos motivos. Primero, porque estaban deteriorados por el paso de los años aunque su utilización haya sido bastante escasa. Las sendas atraviesan un pequeño bosque y enlazan, en su parte alta, con la comisaría de la Policía Municipal; mientras que en la inferior, desembocan muy cerca del parque del polígono de Iturribarri. La segunda razón para renovarlos obedece a que planteaban problemas de accesibilidad para personas de movilidad reducida.

Por eso los trabajos han consistido en suavizar la pendiente y ganar en seguridad con la colocación de iluminación. Esta senda que se bifurca ha sido de bajo uso durante años, pero la expansión de Alango -donde hay un nuevo ambulatorio- e Iturribarri, así como la conexión verde entre ambas partes y la puesta en marcha de los nuevos ascensores de Aiboa redundará en un incremento de viandantes.

Los dos elevadores enlazarán en octubre con el que ya está en marcha y comunica con la estación del metro de Aiboa. Estos medios de transporte mejorarán las comunicaciones entre Fadura, la residencia municipal del Sagrado Corazón y la calle Miguel Besakoa, en la parte más elevada. Serán verticales, panorámicos y con cabina acristalada. Cada uno tendrá capacidad para un máximo de 16 personas. Actualmente las máquinas mueven las tierras para abrir un camino de paso que se añadirá en la parte intermedia. Por eso toda la zona está precintada y vallada.