Comerciantes y vecinos de Leioa reniegan de las obras para peatonalizar Sabino Arana

Una pareja pasea junto a un tramo en obras. / ROBERTO ARNAIZ
Una pareja pasea junto a un tramo en obras. / ROBERTO ARNAIZ

Critican los atascos que se generan en las horas punta por los desvíos aplicados y los ruidos generados por las máquinas

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA LEIOA.

Atascos, retenciones, falta de aparcamiento se han convertido en la 'tortura' diaria para los miles de conductores que atraviesan el centro urbano de Leioa. Todo ello motivado por las obras de peatonalización de la calle Sabino Arana, arteria principal de la localidad. Los trabajos comenzaron en junio, tienen un plazo de ejecución de 12 meses y fueron adjudicados en 2,83 millones.

El repartidor de paquetería, Sergio Pérez, califica la situación de «desastre total», mientras descarga con toda rapidez las mercancías en uno de los pocos lugares donde se puede estacionar. «Me está costando mucho realizar mi trabajo. Tardo hora y media más que antes. ¿A quién se le ocurre realizar todo a la vez?», cuestiona. Y es que, aunque la obra se realiza en distintas fases, son varias las calles afectadas por los trabajos y no solo Sabino Arana. Los trabajos incluyen la renovación del saneamiento y el abastecimiento de aguas.

El caos llega a su máxima expresión en las horas puntas «cuando el tráfico de los autobuses escolares generan el colapso hasta los accesos a La Avanzada y carretera de la ría», describe Enrique García, vecino de la localidad. La afección del transporte escolar se ha hecho patente con el inicio del curso. «Hasta el lunes no era para tanto, pero ahora es imposible y no tengo alternativas», apunta desde su coche Nerea Elexpuru, desesperada por la falta de estacionamientos. «Estoy venga a dar vueltas y me estoy volviendo local».

Entre los comercios una parte no oculta su preocupación por el futuro. «Hoy (por ayer), han empezado las máquinas a trabajar aquí delante y el ruido es insoportable», señala Leire Jauregui, propietaria de la zapatería Oinazpi. «La gente pasa de largo o va por las calles de abajo. No quiero pensar en el momento que levanten las aceras». Pero considera esta comerciante que, pese a las molestias, «esta obra va a ser positiva para los negocios con la peatonalización, pero soportarla durante varios meses será muy duro».

Más optimista se muestra la titular de la tienda Modas Jahypur, Ana María Pérez. «Por el momento no he notado diferencias, los meses de septiembre siempre son malos en las ventas», consciente que «las obras acaban de empezar y habrá que esperar un poco más para comprobar si nos perjudican o no».

El concejal de Urbanismo, Iban Rodríguez, reconoce que estas labores «tenían que haber empezado muchísimo antes, pero con el retraso de tranvía o no tranvía hemos demorado la licitación». Y es que fue decisión del Gobierno vasco aparcar esta infraestructura ideada para conectar el metro con la UPV. El responsable municipal recuerda también la unidad de los grupos políticos respecto a la peatonalización de Sabino Arana. «Esta obra y los cambios de tráfico vinculados a ella fue aprobados por unanimidad en el Ayuntamiento», destaca.

Sus primeras palabras fueron de comprensión para los comerciantes. «Les entiendo y hemos mantenido varías reuniones con ellos y nos han trasladado sus miedos», si bien defiende que «el cambio va a ser a mejor, con una calle más amable». Para tratar de paliar estas afecciones «hemos apostado por ir haciendo la calle por tramos garantizando el acceso a los establecimientos, pero reconocemos que es muy molesto tener una máquina picando al lado».

Respecto a las afecciones viarias, el edil destaca que «estamos trabajando en medidas para intentar paliarlas». Una de las que están barajando junto a los técnicos municipales pasa por la «instalación en horas puntas de semáforos provisionales en algunos pasos de cebra, para aglutinar a los peatones y no como ahora que pasan de uno en uno relentizando mucho la circulación».

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