Caen los atracos y estafas en Getxo y los robos con fuerza se disparan

Agentes de la Ertzain-etxea de Getxo, en una búsqueda. / LUIS CALABOR
Agentes de la Ertzain-etxea de Getxo, en una búsqueda. / LUIS CALABOR

La Ertzaintza contabilizó 73 delitos menos en los nueve primeros meses del año. Pero fuentes policiales advierten de la presencia de bandas especializadas

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

La Ertzaintza publicó recientemente el resumen de las denuncias realizadas en Getxo en los primeros nueve meses del año y su comparativa respecto al anterior. En total, hubo 73 delitos menos. La tasa de delincuencia por cada mil vecinos fue del 17.07%, casi un punto menos que el año pasado. En el apartado de los ataques contra el patrimonio, los más frecuentes, destaca el descenso en un 11% de los hurtos (421 casos), de las estafas y de los robos con intimidación, que pasaron de 94 a 43 y de 55 a 26, respectivamente.

Aun así, ha habido un fuerte incremento de los robos con fuerza en casi todas sus tipologías, ya que este cuerpo policial ha contabilizado un 50% más de denuncias, hasta las 303. Un tercio han sido en docimilios (109, 37 más que el año pasado), y en habitáculos vinculados, como trasteros o garajes, donde se registraron 46, el doble que el año anterior. Los comercios también han sufrido esta lacra: 65 fueron violentados. El robo con fuerza en otros lugares también creció un 42% hasta las 82 denuncias.

La sustracción de vehículos ha aumentado un 78% al pasar de 25 a 56 casos. «Los protagonistas suelen ser grupos especializados», explican fuentes policiales. Son bandas con una movilidad extraordinaria que evitan dejar huellas. «Entre ellos hay extranjeros, sobretodo del Este. Algunos suelen ser albaneses y georgianos que operan de forma itinerante», abundaron.

Una agresión sexual

Lo hacen por toda la provincia, sin elegir el municipio costero especialmente. «Vienen unos y se van otros. Hacen campañas de unos tres meses de duración en las que no se alojan ni en hoteles ni en pensiones para no dejar constancia de nada». Fuentes policiales apuntaron que estos grupos suelen «dormir en casas de conocidos o amigos, incluso en los coches, para no dejar rastro policial».

Los cacos también aprovechan para acceder a varios comercios en la misma noche, en 'rutas' que afectan a varios municipios. «Suelen sustraer previamente vehículos con los que van a robar de noche, de modo que los propietarios no se enteran hasta el día siguiente. En muchos casos los destruyen o abandonan, generalmente sin dejar huellas».

En la estadística publicada por la Ertzaintza también destaca el descenso de las agresiones sexuales de 8 denuncias a una, mientras que las denuncias por lesiones también bajaron un 57% hasta las 103. Las lesiones por malos tratos en el ámbito familiar pasaron de 28 a 12, aunque sí se incrementaron las denuncias por malos tratos continuados en el núcleo doméstico, que pasaron de 82 a 97. Por último, los delitos contra la seguridad colectiva, como conducir bajo la influencia de sustancias, o el tráfico de drogas, también crecieron. Además, hubo una denuncia por homicidio.

 

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