Tres años de prisión por una brutal agresión a una mujer en el portal de una vivienda en Urduliz

Tres años de prisión por una brutal agresión a una mujer en el portal de una vivienda en Urduliz

El atacante también golpéo a un ertzainza

AGENCIAS

La Audiencia de Bizkaia ha impuesto una condena de tres años de cárcel y una multa de 120 euros a un joven por agredir violentamente a una mujer que le había sorprendido en el portal de su vivienda y a un ertzaina fuera de servicio que acudió a socorrerla.

La sentencia se la dictado tras un acuerdo del acusado con la Fiscalía que incluye, además de la pena de prisión por sendos delitos de lesiones y de lesiones leves, el pago de una indemnización de 10.000 euros a la mujer y de 700 euros al agente.

Según recoge la resolución, en la tarde del 18 de junio de 2018 el acusado, un joven de 24 años y sin antecedentes penales, accedió al portal de una vivienda de la localidad vizcaína de Urduliz, donde coincidió con una mujer que le preguntó a qué piso iba.

El joven respondió que quería subir al cuarto derecha y ella se percató de que ese piso no existía en ese inmueble, momento en el que intentó huir, pero el hombre comenzó a agredirle.

Así, según ha reconocido el condenado, «con ánimo de causarle un perjuicio físico o psíquico» le tiró al suelo y le golpeó reiteradamente la cara con el puño cerrado y con un anillo macizo.

El procesado huyó cuando varios vecinos salieron a auxiliar a la mujer, uno de ellos un ertzaina que vivía en ese edificio y que corrió tras el agresor mientras le comunicaba su condición de policía.

El agente logró dar alcance al agresor y ambos forcejearon, de manera que el procesado «con ánimo de causarle una lesión física o psíquica», golpeó también «de forma reiterada» al ertzaina.

Los golpes causaron a la mujer heridas y fracturas en la cara y la cabeza por las que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente y que le han dejado cicatrices en la raíz del cuero cabelludo y en el pómulo, donde le ha quedado una depresión. Además, sufre una «deformidad nasal» y una ligera dismetría bucal.

Por su parte, el agente de la Ertzaintza sufrió policontusiones, una bursitis en la rodilla izquierda, que le ha dejado cicatrices y lesiones en el abdomen.

El joven ingresó en prisión provisional al día siguiente de los hechos y el tribunal ha acordado, en sentencia firme, que siga en la cárcel.