EH Bildu abre la puerta a peatonalizar el centro de Plentzia

David Crestelo (jersey amarillo) acompañado de su equipo. / E. C.
David Crestelo (jersey amarillo) acompañado de su equipo. / E. C.

Una mesa de debate sobre esta idea forma parte de un programa dirigido a «profundizar en la transformación» de la villa

ALBA CÁRCAMO PLENTZIA.

Llegaron a la Alcaldía siendo la segunda fuerza y ahora, cuatro años después, no renuncian a ser la primera. EH Bildu Plentzia vuelve a confiar en David Crestelo para intentar retener el Ejecutivo local con el objetivo de «profundizar en la transformación que hemos puesto en marcha». Y pretenden hacerlo con un programa que se centra en una gestión basada en tres puntos: «Participación ciudadana, transformar el punto de vista actual del urbanismo y seguir construyendo e impulsando proyectos locales, en los que el pueblo de Plentzia y sus habitantes sean el eje fundamental».

Así, además de crear una concejalía referente en el ámbito de participación, impulsarán la aparición de consejos municipales y asambleas abiertas. A nivel urbanístico, apuestan por un desarrollo «sostenible» potenciando «aquello que ya existe». Plantean, de cara a la próxima legislatura, «dar prioridad» al peatón en las intervenciones, «prestando especial atención a la accesibilidad». Mejorarán la red de accesos a los centros escolares, y crearán «una mesa de diálogo abierta con el comercio y la hostelería» y los vecinos «para debatir sobre la posibilidad de la peatonalización completa o parcial del Casco Histórico o Erribera, llegando a acuerdos entre todas las partes».

La coalición soberanista apuesta también por «fortalecer el comercio local, las iniciativas sociales y el turismo, con identidad propia», para lo que plantean «crear un plan estratégico de turismo potenciando la identidad local y seguir desarrollando el PERCO (Plan Especial de Revitalización Comercial)». «A nivel comarcal -avanzan- trabajaremos en pro de catalogar Uribe Kosta como zona de presunción arqueológica».

Libros del cambio y negro

La formación, al margen del futuro, también pone el foco en su gestión, y en la de los anteriores regidores de Independientes y PNV. En ese sentido, ha repartido el 'Libro del cambio', que recoge un balance económico de los últimos cuatro años así como los proyectos ejecutados en esta última legislatura (construcción de la cubierta de la escuela, nuevo ascensor en Areatza y Arbidea, mejoras en Errotabarri...) y los que quedan por desarrollar (las urbanizaciones del entorno de la estación y Txipio Bidea, el diagnóstico sobre la situación de la pasarela peatonal... ) y el 'Libro negro', que detalla los «marronazos» que vienen de mandatos anteriores a los que ha hecho frente el Ejecutivo local, «muchos de los cuales siguen sin resolver y otros, dependiendo del resultado final, pueden llevar al Ayuntamiento de Plentzia a la bancarrota».

Entre ellos destaca la indemnización de 2,6 millones de euros que reclama un particular al Ayuntamiento por incumplir un convenio urbanístico firmado en el año 2000 y que se dirime por la vía contencioso-administrativa. Asimismo, EH Bildu censura en el documento que el Consistorio cuenta desde 1979 «con un buen número de locales», cedidos a asociaciones y clubes, que carecen de «licencia de actividad».