El Ayuntamiento de Plentzia inicia la «revolución» de compartir

Cofre con juguetes instalado recientemente. / A. P.
Cofre con juguetes instalado recientemente. / A. P.

Los soportales de la casa consistorial acogen una nevera de intercambio, una biblioteca al aire libre y un baúl con juguetes

ALBA CÁRCAMO PLENTZIA.

El cambio de «filosofía» que ha intentado trasladar el Ayuntamiento de Plentzia estos cuatro años tiene su ejemplo en los soportales de la casa consistorial. La idea de «compartir» es la que perseguían desde la Administración local con el desarrollo de tres iniciativas que se han materializado a lo largo de la legislatura. La primera, descrita por el alcalde en funciones, David Crestelo, como «uno de los proyectos más revolucionarios», es la nevera solidaria o de intercambio. Puesta en marcha a comienzos del mandato en colaboración con Álvaro Saiz, quien desde Galdakao ha exportado esta iniciativa a decenas de localidades, está «enfocada a toda la ciudadanía» y pretende «romper clichés».

De hecho, el frigorífico no está destinado solo a personas con dificultades económicas. «Pretende que la economía se vuelva circular, y se ha creado una red con el apoyo del instituto, el profesorado, el personal de cocina y los alumnos», detalla el regidor.

El segundo de los proyectos, iniciado recientemente, es el de bibliotecas al aire libre. Además de en el Consistorio, se han colocado cubículos en la playa (en las inmediaciones del gaztetxe), en los soportales de la casa de cultura y en un bar. «La plaza del Astillero se ha convertido en lugar de congregación de familias y niños leyendo», celebra Crestelo. Son, además, los propios vecinos quienes dejan los ejemplares. La tercera iniciativa, la última en ejecutarse, es la colocación de un baúl con juguetes para que todos los niños puedan depositar los que ya no usan y disfrutar todos juntos de ellos.