de la residencia municipal a endeudarse con el Ayuntamiento para costear su plaza

En la residencia municipal viven 59 personas y el centro de día atiende a otros 20. / PEDRO URRESTI
En la residencia municipal viven 59 personas y el centro de día atiende a otros 20. / PEDRO URRESTI

Los ancianos que no tengan reconocido al menos el grado dos dejarán a sus herederos el coste de su estancia que no hayan cubierto con su pensión

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

Después de veinte años sin modificar la normativa que regula la estancia en el Hogar-Residencia San José de Erandio, el Consistorio ha aprobado, con el apoyo de PNV, PSE y PP, un nuevo reglamento para «adecuarse a los nuevos tiempos y a las exigencias impuestas por la Diputación», en palabras de la delegada del área y concejala socialista, Maite Pérez, la gestora del centro.

La residencia cuenta con 59 internos, a los que se suman los del centro de día, donde se atiende a 20 personas dependientes. 32 plazas están conveniadas con la Diputación, que esta institución financia con cerca de un millón de euros al año. De entre las 27 restantes, una docena están ocupadas por personas que tienen menos de dos grados de dependencia. Ahora, estos y todos los nuevos que aún tengan cierto grado de autonomía deberán firmar un reconocimiento de deuda para vivir en el centro. A esto hay que añadir que el Ayuntamiento ha subido el precio diario un 80%, hasta los 80 euros diarios, más IVA. Hasta que se actualizaron las tasas, el precio de cada plaza municipal era de 1.200 euros al mes.Si la pensión de los residentes no llega para abonar la estancia, que sería de unos 2.400 euros más impuestos, el importe se irá acumulando en forma de deuda.

100 euros para gastos

El Ayuntamiento tampoco les retendrá toda la pensión, ya que les dejará «100 euros en vez de 60 para sus necesidades particulares», expuso la concejala. Aun así, en cuanto a los residentes se les reconozca el grado dos de dependencia, el coste de su estancia pasará ser asumido por las arcas forales. Pérez apuntó que «después de Getxo, Erandio es la localidad con las tasas más baratas de Bizkaia en su residencia». Pérez tranquilizó a los familiares y residentes con el argumento de que «nadie se va a quedar en la calle. Cada uno pagará en función de sus ingresos, con una cuota personalizada». Y calificó la normativa como «un documento vivo sujeto a futuras mejoras. Se estudiará cada caso cuando llegue el momento».

¿Pero cómo recuperará el Ayuntamiento la deuda contraída por el residente durante los años en los que ha vivido allí sin un grado dos de dependencia reconocido? Pues deberán satisfacerla los herederos, siempre que tengan entre 26 y 50 años, según se recoge en la ordenanza. La otra posibilidad es que, si estos no dan señales de vida, el Ayuntamiento quede con la parte correspondiente de la vivienda. La forma de abonar esta deuda soliviantó tanto a Ganemos como EHBildu. Ana Crespo, en nombre de la coalición abertzale, advirtió que «se duplicarán los impagos y tocará abonar las deudas a los familiares o vender la casa del residente».

Desde Ganemos, reclamaron una «auditoría externa para saber el origen del déficit» que acumula la residencia municipal. Las pérdidas «superan el millón de euros». Algunos residentes, al carecer de recursos suficientes, «no han pagado nunca, llegando acumular en algún caso deudas que superan los 100.000 euros», por lo que esta modificación del reglamento podría servir para que el Ayuntamiento pueda sostener el servicio.

 

Fotos

Vídeos