Una alumna extraordinaria

Maddalen Lázaro posa en la parroquia de Gorliz. / JORDI ALEMANY
Maddalen Lázaro posa en la parroquia de Gorliz. / JORDI ALEMANY

La gorliztarra Maddalen Lázaro ha obtenido el Premio Extraordinario de Bachillerato que el Gobierno vasco otorga solo a quince estudiantes al año

PATRICK ORTIZ GORLIZ.

Pocas personas se pueden atribuir el mérito de ser los mejores estudiantes de Euskadi de su promoción. Quince alumnos al año reciben el Premio Extraordinario de Bachillerato que otorga el Gobierno vasco a quienes obtengan la mejor puntuación en una prueba a la que solo se puede acceder con más de 8,75 de media en estos dos cursos. En la anterior promoción fueron 519 personas, de un total de unas 14.000 que terminaron ese curso, las que se presentaron a la prueba. Maddalen Lázaro, alumna de Ayalde y residente en Gorliz, es una de las quince personas dignas de este premio, que incluye la exención del pago de la matrícula de la universidad pública y un curso de perfeccionamiento de inglés en Canadá durante el verano.

A pesar del mérito, se muestra humilde: «Las notas no siempre reflejan tu inteligencia o tu esfuerzo. He trabajado mucho y, además, he tenido suerte. Pero no todo el mundo la tiene». Para contrarrestar esta modestia está Itxaro Sorozabal, directora de Ayalde, quien cree firmemente que se trata de «una alumna brillante que siempre ha destacado por querer ir más allá y profundizar en todo lo que aprendía». Palabras mayores.

De forma contraria a lo que cabe esperar, Lázaro considera que lo difícil del curso no ha sido la materia, sino la presión por sacar buenas notas, sobre todo cuando quería acceder a una carrera como es Medicina. «A alguien que entra ahora a Bachillerato le diría que intente no estresarse demasiado. Que trate de relajarse de alguna forma. Hay que saber cuando parar», advierte la estudiante a los futuros preuniversitarios, a los que aconseja también no agobiarse por no saber qué estudiar después de acabar esta etapa académica.

Pero todo el mundo tiene un punto débil. El de Maddalen fue la asignatura de Euskera, aunque no asumió esta dificultad como algo negativo: «Hice todo lo que pude y eso es lo importante: esforzarse y mejorar en lo que más te cuesta». Y al final ese esfuerzo dio sus frutos.

La joven de Gorliz es más una persona de ciencias, como ella misma se define. Química ha sido su asiagnatura favorita durante el último curso y Biología también, aunque cree que han dado «demasiada materia» y eso no le ha gustado tanto. Aun así, espera con ganas empezar Medicina en la UPV, no sin cierto temor. «Llevo mucho tiempo trabajando para esto, así que da cierto respeto», confiesa.

No sabe todavía en qué se especializará: «Veré lo que me puede ofrecer la carrera. No quiero presionarme a ser cirujana ni nada de eso». Pero lo que está claro es que, dentro de unos años, nuestra salud estará en buenas manos. Las suyas.

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