LAS CLAVES

«El agresor es consciente del daño que hace pero no de cuánto dolor produce»

Andrés González, del Instituto de Ciencias de la Educación creado por la Universidad de Barcelona. / B. AGUDO
Andrés González, del Instituto de Ciencias de la Educación creado por la Universidad de Barcelona. / B. AGUDO

El colegio Jado de Erandio aplicará un programa para evitar casos de bullying desarrollado por la Universidad de Barcelona

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

Trabajar la prevención desde la base para evitar casos de acoso escolar. Ese es el principal objetivo del programa de convivencia Tutoría Entre Iguales (TEI) impulsado por el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona. ¿Y cómo lo hace? Utiliza unos poderosos aliados: los propios alumnos del centro se encargan de supervisar a los compañeros más pequeños para prevenir casos de violencia y acoso en las aulas. Fomentan de esta manera la tolerancia cero con el maltrato.

El próximo curso el colegio Jado de Erandio comenzará a aplicar este programa y para explicar los detalles de su funcionamiento hasta el centro se acercó uno de sus creadores. Andrés González Bellido es catedrático de Orientación Educativa, psicólogo y orientador del Grupo de Trabajo TEI en el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona.

Este experto en convivencia detalló que el TEI se puso en marcha por primera vez hace doce años para «prevenir la violencia y el acoso», en las aulas. Hoy funciona en un millar de centros escolares en España. En Bizkaia lo aplica, entre otros, el colegio Alazne de Barakaldo.

Este programa da «total protagonismo a los alumnos de todas edades», con el que se trabaja conceptos como «la autoestima, altruismo o la ayuda para que no se callen ante situaciones de injusticia». No en vano los compañeros «son los primeros en detectar cualquier situación de acoso, al ser conscientes de un 95% de lo que sucede en el centro. Los docentes y familias conocen una parte poco significativa», asegura Andrés González Bellido.

«El programa esta diseñado para capacitar a los estudiantes a interpretar cualquier síntoma de baja intensidad de 'bullying', como pueden ser insultos, motes, hablar mal del otro... Si los consigues eliminar es muy raro que se pueda llegar a una agresión física o verbal», apunta este especialista.

En el caso de Secundaria, todos los alumnos de Primero de la ESO, contarán con un tutor de Tercero, todos ellos voluntarios, al igual que en Primaria. También es un factor importante actuar a edades tempranas como Infantil «donde no se trabajan sobre conductas violentas, donde los escolares de cinco años tutorizan a los de tres como referentes de conductas saludables».

La diferencia de este programa respecto a otros similares radica en que «el protagonismo es de los alumnos pero no como vigilantes. Para nosotros no es la vía. El mejor camino es la concienciación para prevenir antes que lamentar». En este sentido, defiende que el «agresor es consciente del daño que hace pero no de cuánto dolor produce».

Este programa es le de mayor implantación en España y por el mismo han pasado más de un millón de alumnos desde su puesta en marcha en el curso 2002-03. También, se imparte en centros sudamericanos y este mes comenzarán con su implementación en Estados Unidos e Inglaterra. A lo largo de estos dieciséis años «no hemos tenido noticias de ningún caso de violencia escolar. Si ha habido alguna no la conocemos», concluye Andrés González.

El director de Jado Ikastetxea, Iñigo García, enmarca la puesta en marcha del TEI dentro de «las acciones que se desarrollan en el centro dentro del plan de formación del profesorado, reflexionando y creando estrategias para fortalecer la convivencia». En este sentido, apunta que «llevamos todo el curso trabajando en tutorías con el alumnado». La formación del profesorado de este centro de Erandio, donde estudian 700 alumnos, ya ha iniciado su formación de cara a la aplicación de este programa.