Más de 3.800 personas perciben la RGI en la comarca para llegar a fin de mes

El Banco de Alimentos reparte a cientos de vecinos. / B. CORRAL
El Banco de Alimentos reparte a cientos de vecinos. / B. CORRAL

El perfil mayoritario es el de una mujer nacionalizada española que vive sola, tiene más de 45 años y estudios primarios

TERRY BASTERRA GETXO.

Los círculos de pobreza son laberintos de complicada salida en toda Euskadi y Uribe Kosta no es una excepción. Las bolsas de quienes cobran la Renta de Garantía de Ingresos se han reducido a cuentagotas con los años tras la crisis. Actualmente, perciben la RGI 3.851 personas en la comarca, sumados Loiu y Sondika. El perfil mayoritario es el de una mujer de nacionalidad española, soltera, separada o divorciada de más de 45 años, con estudios primarios. Por tanto, ellas sufren más las consecuencias de la pobreza que los hombres, en una comarca con 177.769 habitantes, en que estas ayudas afectarían al 2,1% de la población.

En los municipios con mayor número de habitantes -Getxo, Leioa y Erandio- también se constata frente a los pueblos menos habitados que hay un número más elevado de pensionistas que necesitan ayudas públicas para llegar a fin de mes. En este caso, los recortes drásticos de pensiones de viudedad o las menores contribuciones a la Seguridad Social durante su vida laboral lastran otra vez al colectivo de mujeres como el sector de población más perjudicado. En total, no les da para vivir a 333 jubilados de Getxo; 128 de Leioa y 125 en Erandio. Y en su mayoría son viudas, solteras o separadas.

Salarios bajos

En enero de este año había en total 3.871 perceptores de esta renta básica, por lo que en seis meses solo se ha reducido en veinte beneficiarios en toda la comarca, incluyendo Sondika y Loiu. El tipo de contratación del mercado laboral, con salarios bajos y contratos a tiempo parcial o eventuales, y el requerimiento de especialización marca la constante de quienes cobran la RGI y están en edad de trabajar. La mayoría son personas que llevan años en el paro. «Se caen del circuito laboral», explica el responsable de Bienestar Social de Leioa, el socialista Juan Carlos Martínez. En este pueblo de 30.857 habitantes pasa como en el resto, aunque el desempleo sea del 10,2%. «La tipología de contratos parciales y temporales propicia que haya una constante de ayudas públicas» entre un sector de parados de larga duración. Significa que quienes encuentran un empleo pueden dejar de percibir la RGI porque tienen ingresos, pero como tampoco les llega el salario a fin de mes necesitan «cobrar un complemento de trabajo». Entre los más afectados tras la crisis económica están los mayores de 45 años, a los que les cuesta más reinsertarse en el mercado laboral.

Igualmente las estadísticas indican que hay más perceptores entre el grupo de personas con estudios primarios. La diferencia en Getxo es de 897 perceptores sin hacer el Bachiller, frente a 224 que han pasado por la Universidad. En Sopela son el 55% los que tienen estudios básicos; el 50 % en Gorliz; el 45% en Berango y el 41,7% en Barrika. Además, la inmensa mayoría de los perceptores de la comarca son de nacionalidad española. 22 de los 24 que cobran la RGI en Barrika; 118 de los 132 de Gorliz; 74 de los 107 en Plentzia y 889 de los 1.399 en Getxo, por poner unos ejemplos.