«Getxo I no es solo un instituto, es una institución por la que ha pasado medio pueblo»

AYUNTAMIENTO DE GETXO/
AYUNTAMIENTO DE GETXO

El centro getxotarra celebra cinco décadas de andadura educativa. En la actualidad es el más intercultural del municipio

TXEMA IZAGIRRE

El IES Getxo I es más que un instituto; es una institución. Con motivo de la celebración de sus bodas de oro, este centro algorteño que fue antaño uno de los pioneros de la provincia pasa por ser actualmente el que mayor diversidad cultural del alumnado tiene en el municipio costero. Se rindió a Julio Caro Baroja en 1981 para cambiar su nombre, pero pocos lo reconocen por algo distinto al Getxo Uno. Todo ha evolucionado durante cinco décadas en un centro que nació con la división arquitectónica y educativa por sexos, y fue pionero en el intercambio de alumnos con el extranjero.

La historia cuenta que un 13 de noviembre de 1966 inauguró el instituto Fernando de Ybarra, entonces alcalde getxotarra. Fue uno de los primeros en construirse en Bizkaia tras el Miguel de Unamuno, y era una necesidad social en aquella época de dictadura en que los alumnos tenían que examinarse de bachillerato en Bilbao. «El Getxo I fue un hito: el primer instituto de la Margen Derecha y el primero del municipio», tal y como recuerda su actual director, José Antonio Beobide. El propio Ayuntamiento cedió entonces los terrenos al Ministerio de Educación para que lo construyera. Recuerda Beobide que «tenía alas separadas, para chicos y para chicas». Aquellas barreras desaparecieron con el tiempo y, ya en 1981, se decidió cambiar de nombre y adoptar el de Julio Caro Baroja.

«Se le mandó una carta y él mismo respondió que era el mayor honor que había recibido en su vida». Claro que al gran antropólogo, historiador y lingüista vasco le hicieron más solicitudes similares. Hoy en día, hay otros tres centros con el mismo nombre en Pamplona, Fuenlabrada y Málaga.

«Ahora es el más intercultural de Getxo; el que más diversidad de alumnado tiene», apunta el director, quien recuerda el enorme cambio que se ha vivido en todos los aspectos durante 50 años: social, político, educacional y cultural. Pero la esencia siempre se ha mantenido intacta, porque «no ha cambiado la vocación de servicio a la sociedad. Esa es nuestra razón de ser».

El director del centro resalta que «Getxo I es una institución más que un instituto. Medio Getxo, miles de alumnos han estudiado aquí». Pionero en realizar intercambios de alumnos, su finalidad sigue siendo la de «responder a la demanda social». Por sus bodas de oro, ayer se celebró un acto especial en el que estuvieron presentes estudiantes noruegos, aparte de las autoridades políticas y la comunidad educativa del centro.

A Europa

El alcalde, Imanol Landa, presidió un evento en el que se sucedieron las charlas algunas enfocadas en la figura de Julio Caro Baroja, además de actuaciones musicales y de bertsolaris. Tras felicitar a todos por la trayectoria y el presente del IES, el primer edil les invitó «a seguir trabajando con ahínco en el futuro en su proyecto educativo que mira a Europa, está comprometido con la normalización lingüística y la educación trilingüe». Al finalizar las intervenciones de ese acto central, celebrado durante el recreo, se plantó un ciprés conmemorativo a la entrada. No es el único árbol simbólico, porque también hay una higuera en honor al escritor getxotarra Ramiro Pinilla.

Los actos de celebración continuarán durante el curso. Habrá concursos de relatos en castellano, inglés y francés, así como una celebración especial el 4 de mayo. Esa jornada se está organizando aún, pero la idea es celebrar un encuentro entre alumnos de Getxo 1. Para quienes estudiaban por las tardes en ese mismo edificio se llamaba Getxo 3 durante un período. Se incluirá entonces el entierro de una cápsula del tiempo que recuerde las aspiraciones, sueños y pensamientos que se desenterrarán los estudiantes dentro de unos años.