Boston se empapa de cultura vasca

Boston se empapa de cultura vasca

26 estadounidenses visitan Getxo en la 30 edición del proyecto de intercambio escolar del IES Julio Caro Baroja

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA

El estereotipo vasco de cielo gris y lluvioso recibió ayer al grupo de 26 estudiantes del Scituate High School» de Scituate, localidad cercana a Boston, para conmemorar el 30 aniversario del programa de intercambio de alumnos con el Instituto Julio Caro Baroja. El colectivo de entre 17 y 18 años -acompañado por tres profesoras-, convivirá dos semanas con las familias de sus «hermanos» de getxo y participarán en un programa de visitas a enclaves como los museos de Bellas Arters, Guggenheim, los ayuntamientos de Getxo y Bilbao, las cuevas de Santimamiñe o la reserva del Urdaibai, entre otros destinos.

«Queremos que se lleven una imagen global de nuestra cultura», detallaba la profesora de Inglés del centro getxotarras, María Jesús Domínguez. Y, a pesar de llevar pocas horas en suelo vizcaíno, ayer ya se hicieron una pequeña composición de lugar en la localidad costera. «Hay una gran belleza arquitectónica y el paisaje increíble, todo está verde», resaltaba Erica White, al pie del Puente de Bizkaia. Su compañera de viaje, Sophia Coleman, explicaba que «en nuestro pueblo aún es invierno y está cubierto por la nieve, no vemos un árbol». También degustaron algunas delicias gastronómicas, aunque ellos destacaban el «jamón y las albóndigas, algo que no hemos probado nunca», según confesaba Zach Shooshan.

Pero si algo esperan con emoción es la visita a Gernika y, en concreto, al Museo de La Paz para hacerse una detallada imagen de la Guerra Civil española. «La hemos estudiado, y hemos visto el Gernika en el Museo Reina Sofia, pero conocer en persona donde se basó Picasso, es algo increíble», señalaba emocionada María Garman.

Estreno en una discoteca

Al margen de este programa, también habrá tiempo para el asueto con sus amigos locales. Y entre los planes nocturnos destaca entrar por primera vez en una discoteca. «En Estados Unidos no puedes ir hasta los 21 y nos da un poco de respeto, pero también mucha ilusión», remarcaba Sophia Coleman.

El intercambio entre ambos centros nació con una primera visita de alumnos estadounidenses concertado con una agencia de viajes, pero «nos trataron tan bien, que decidimos organizarlo nosotros, y hasta hoy», explicaba Virginia Lima. Su objetivo es reforzar el conocimiento tanto del inglés como del castellano. Además en el caso de los visitantes «es un orgullo visitar el País Vasco, y no Andalucía como el típico de nuestros compatriotas» ironizaba la responsable del grupo.