La Agencia Vasca del Agua salva casi 1.600 peces tras el corte del tramo bajo del Gobela

Las capturas, entre las que destacan la presencia de medio millar de ejemplares del pez espinoso, se han centrado en Errekagane

TXEMA IZAGIRRE getxo

El Gobela alberga mucha vida en plena zona urbana. La Agencia Vasca del Agua (Ura) ha capturado 1.595 peces en esa zona de Errekagane, que es la más residencial de todo el cauce. La actuación se llevó a cabo porque es preciso secar ese tramo para seguir con las obras de encauzamiento, que costarán unos 14 millones de euros.

Ura envió ayer las estadísticas de la pesca eléctrica de la pasada semana. Se capturaron casi 1.600 ejemplares, entre los que había loínas, barbos de Graells o anguilas. Lo más importante es que se logró salvar a casi medio millar de peces espinosos. Sobre esta especie pesa una protección porque está considerada como «vulnerable» en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.

El Gasterosteus gymnurus ha marcado hasta el calendario de las obras de Ura en este río. «Sorprende que en la parte final del cauce se hayan capturado tantos», dice el responsable de la asociación de afectados del Gobela. Kike Prada considera que este es un «buen indicador de que se ha incrementado la calidad de las aguas». Y ha sucedido en la parte más poblada, en un tramo de menos de 700 metros que separan Romo de la zona alta del Antiguo Golf. Además es la parte que tiene cobertura superior de hormigón. Se trata de unos 180 metros de tramo cubierto en los que los residentes no esperaban que hubiese tantos peces como los capturados por la Agencia Vasca del Agua.

La pesca se realizó porque ha sido preciso construir una presa la semana pasada. Allí se obstaculiza el paso del río, que se desvía por el aliviadero de Valdés hasta la playa de La Bola. La maniobra es precisa para dejar seca la parte más baja, donde se llevarán a cabo los trabajos de encauzamiento por la parte inferior del cauce, una vez que ya se han colocado las pantallas de hormigón a ambos lados del cauce.

Según Ura, para la actuación llevada a cabo se ha utilizado «una metodología contrastada por su eficacia en estudios ictícolas». Se trata de la pesca eléctrica, por la que se aplica una intensidad y un voltaje al agua. El suficiente «para que los peces queden por muy poco tiempo narcotizados por relajación muscular».

Hábitats adecuados

Tras capturarlos, se procedió a tomar las medidas para garantizar la seguridad de cada ejemplar. Después se introdujeron en «recipientes con agua del río y oxígeno hasta su liberación en el medio natural», según explicaron fuentes de Ura.

La Agencia Vasca del Agua apuntó que «para llevar a cabo la suelta en cuanto a su localización geográfica se han seguido las directrices de la Diputación », que tienen en cuenta las necesidades y mejores hábitats para cada especie. Algunos ejemplares de pez espinoso se han soltado en el Asua, otro de los escasos ríos de la provincia donde vive esta especie.