Los vecinos denuncian un nuevo vertido de gasoil en el río Gobela

Según los vecinos, el episodio contaminante duró al menos tres horas. /
Según los vecinos, el episodio contaminante duró al menos tres horas.

Los residentes exigen «control y vigilancia» a Leioa para que no se repitan estos episodios «con tanta frecuencia»

La asociación de afectados del Gobela denunció ayer otro nuevo vertido al río. Esta vez salió un combustible por el arroyo Altzaga. «Me llamó la atención que el agua estaba muy coloreada. Se debió a que caía gasoil. Estuvo así unas tres horas», se quejó el presidente de la agrupación. Kike Prada se dio cuenta a las diez de la mañana y alertó a la Ertzaintza, que realizó un atestado de lo sucedido. Sobre las 11,30 cesó este nuevo episodio de contaminación que ha desatado la alarma entre los vecinos, quienes reclaman la puesta en marcha de férreas y eficaces medidas de control, así como la imposición de multas ejemplarizantes a los responsables.

«Vamos a pedir al Ayuntamiento de Leioa que aumente la vigilancia y el control sobre los ríos que desembocan en el Gobela». Para Prada, estos sucesos ocurren «con demasiada frecuencia» porque los autores quedan impunes. En ese sentido, recordó que hace unas semanas se denunciaron en este mismo arroyo «vertidos fecales que se sucedieron durante varias jornadas sin que nadie les pusiera remedio. Otra vez fueron unos líquidos blanquecinos que salían por un tubo cercano al Altzaga».

El presidente de la asociación confesó ayer su hartazgo. Considera que ya es hora de imponer sanciones económicas a quienes contaminan este afluente que enlaza con el Gobela a la altura del barrio de La Tejera, y el de Landabarri, que confluye en las inmediaciones de Artaza. «El remedio pasa porque algún día alguien se lleve una buena sanción de la Policía Municipal de Leioa», reclamó Prada.

Alegrías «efímeras»

Episodios como el registrado ayer por la mañana demuestran que las alegrías a orillas del Gobela tienden a ser efímeras. La buena marcha de las obras que ejecuta la Agencia Vasca del Agua (Ura) en Errekagane para reducir el riesgo de inundaciones ha llevado aparejada la construcción de una presa para secar la parte baja del río. Y los vecinos recibieron la abundancia de peces rescatados como un indicativo positivo, como un reflejo de que la calidad de las aguas había mejorado. «Pero pasamos de tener buenas noticias sobre la salud de la fauna a tener al día siguiente un vertido contaminante». Prada protestó para reclamar «concienciación a las administraciones para que acaben de una vez».