La falta de seguridad en la urbanización de un barrio de Berango desata las quejas vecinales

Según los vecinos, las obras presentan numerosas deficiencias, como la falta de barandillas que se aprecia en la foto de detalle. /
Según los vecinos, las obras presentan numerosas deficiencias, como la falta de barandillas que se aprecia en la foto de detalle.

Denuncian cables aéreos casi a ras de suelo, mala señalización o caídas de luz y teléfono, anomalías que el Consistorio califica de «habituales» en obras

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA berango

«Falta de accesos correctamente señalizados, tendidos aéreos a escasos centímetros del suelo, carencias de medidas de seguridad para peatones o vehículos...». Una «amplia» batería de deficiencias ha llevado a un grupo de vecinos de Santa Ana de Berango -donde residen un millar de personas-, a denunciar las molestias con las que conviven a consecuencia de los trabajos de mejora de la trama urbana en un área comprendida entre la Ermita y el barrio de Asgane. Los afectados culpabilizan de esta situación tanto al Ayuntamiento, responsable del tajo, como a la empresa que lo ejecuta. «Hay una absoluta falta de capacidad de prevenir y gestionar» los problemas que suelen acarrear este tipo de proyectos, a juicio de Mari Cruz Tena. Por su parte, desde el Consistorio achacan estas deficiencias a las «habituales que se producen en este tipo de actuaciones en zonas pobladas» y adelanta que concluirán el próximo verano.

El objetivo de la reforma es cambiar «totalmente» la trama urbana «de esta área donde está prevista la edificación de más de un centenar de viviendas, de tipología unifamiliar y bifamiliar». En el proyecto se incluye también un inmueble de 16 pisos tasados en régimen de cooperativa, los primeros que se van a construir en la localidad y que se ubicarán en un solar enajenado por el Consistorio.

La urbanización, presupuestada en más de dos millones de euros, consiste en el movimiento de tierras, la adecuación de aceras y la pavimentación de las áreas peatonales. También incluye la jardinería, alumbrado público, señalización y mobiliario urbano. El tajo, sin embargo, quedó paralizado en marzo de 2013 al renunciar la primera empresa adjudicataria, si bien se reanudó cinco meses después a cargo de una nueva firma.

Mari Cruz Tena denuncia que se han producido situaciones «graves» a consecuencia de la deficiencias en las obras como en la madrugada del pasado 4 de marzo cuando una ambulancia que acudía a atender a su hija víctima de un alergia aguda se «perdió por la falta de señalización, tardando 25 en vez de 10 minutos» en atender a la enferma que se «encontraba en estado crítico». Por su parte, desde el Consistorio aseguran que la Policía Local «tiene orden de instalar unos carteles indicativos» de las entradas y salidas a este barrio, «si bien menos en momentos puntuales» y por necesidades de los trabajos «no se han producido cambios de sentido ni se han vallado accesos».

Herida en la cara

Los residentes se muestran comprensivos con la molestias típicas de las obras como polvo o ruido, pero «no es de recibo» la existencia de tendidos aéreos de telefonía o electricidad prácticamente a «ras de suelo». De hecho, estos cables han provocado accidente como «la rotura de un retrovisor y una señora se hizo una herida en la cara al engancharse su paraguas a uno y golpearle en la cara».

Para colmo de males, han estado varios días sin servicio de telefonía fija en alguna vivienda. La presencia de estos tendidos aéreos, que en algunos puntos se han subido de manera provisional, es reconocida desde el propio Consistorio, que reconoce que permanecerán así hasta que «se canalicen todos los servicios, una gran mejora para los vecinos».

Los afectados también califican como 'puntos negros' el nuevo acceso peatonal en Basotxu Bidea, hasta el límite con Getxo, debido a que la acera se ha levantado, dejando un importante desnivel donde «se puede caer cualquier persona incluso un vehículo» ante la falta de una barandilla protectora. Finalmente, fuentes municipales destacaron que «todas las semanas mantenemos reuniones con vecinos» con el fin de dar solución a las «deficiencias que nos presentan».