Las mareas vivas llevan la ría a su límite

Un ciclista observa la ría a punto de desbordarse al paso por un pantalán de Zorrozaurre rodeado de sacos terreros. / FERNANDO GÓMEZ

La auténtica prueba de fuego se vivió esta pasada madrugada, después de que ayer la pleamar no desbordara el cauce por poco

XABIER GARMENDIA

Lo de ayer fue una simple llamada de atención, pero la auténtica prueba de fuego –o más bien, de agua– ha tenido lugar esta madrugada. La ría testó su capacidad hacia las 5.42 de hoy con una gran pleamar que amenazaba con elevarse unos 18 centímetros por encima de su límite. Por buscar una comparación cotidiana, es una altura similar a la de dos palos de Chupa Chups puestos uno encima del otro. Parecerá poco, pero sus consecuencias pueden ser nefastas en las zonas más cercanas al fluvial. Es ahí donde se cae la semejanza con un simple caramelo.

La ría fue capaz de ganar ayer el primero de los tres sets que disputaba esta semana. La ciudad estaba todo lo preparada que podía estar para afrontar un nuevo desbordamiento que finalmente no tuvo lugar. Bilbao amaneció con total normalidad en las zonas más expuestas a las inundaciones. En la primera noche de mareas vivas –un fenómeno producido por una mayor fuerza de atracción de la gravedad cuando hay luna nueva o llena–, el nivel de la lámina de agua se situó hacia la altura máxima de la ría, 4,85 metros. Por tanto, el cauce pudo afrontar 'in extremis' la notable crecida incluso en lugares críticos como Zorrozaurre, la Ribera de Deusto, Olabeaga y Elorrieta.

Tras horas de incertidumbre entre los vecinos más cercanos, la pleamar, que ocurrió al borde de las 5 de la madrugada, no elevó el nivel tanto como se esperaba. La ausencia de precipitaciones y la escasa fuerza del viento, que apenas se dejó notar en forma de brisa, contribuyeron a que el caudal fluyera con tranquilidad a diferencia de lo ocurrido hace un mes, cuando sí acabo desbordándose. En todo caso, en aquel episodio calificado como «extraordinario» influyó más la lluvia que el ciclo de las mareas. La presión barométrica ayudó de forma paralela. No en vano, el nivel del agua no solo está condicionado por la pleamar, las precipitaciones y el viento, sino también por esa presión; cuanta menos ejerza la atmósfera sobre la superficie, más sube el caudal.

Extremar las precauciones

Durante la noche del martes al miércoles, la Policía Municipal desplegó un fuerte dispositivo especial de vigilancia con numerosos coches patrulla que recorrieron ambas márgenes de la ría. Dado que no se registraron incidencias, no hubo necesidad de desviar a los pocos vehículos que circulaban a esas horas. No obstante, los agentes de la guardia urbana sí velaron por que nadie estacionara en las inmediaciones de la ría, tal y como se había pedido. En el caso particular de Zorrozaurre, por tanto, no se tuvo que habilitar por primera vez el vial alternativo que discurre más alto y en paralelo al canal de Deusto, que en condiciones normales solo utilizan los camiones de obra.

Los 2.300 sacos de tierra repartidos por la orilla –el Ayuntamiento cuenta con otros 700 dispuestos en palés y 1.000 más en los almacenes– apenas se necesitaron excepto en Zorrozaurre, donde sí retuvieron unos pocos milímetros de agua en algunos huecos del pretil junto a la carretera. El área de Obras y Servicios del Consistorio también se había afanado en las horas previas por realizar labores preventivas en alcantarillas y sumideros.

La pleamar de ayer fue, en principio, la más suave de las tres noches de mareas vivas previstas para esta semana. Pero hay que subrayar lo de 'en principio' porque, como ya se ha dicho, la altura que alcanza el caudal no solo depende de ese ciclo. Atendiendo exclusivamente a esa variable, la cota podría alcanzar hoy los 5,03 metros y mañana los 4,97. Para el sábado ya habrá acabado el riesgo, aunque hasta entonces se deberán extremar las precauciones. Los sacos de tierra continuarán colocados en ambas márgenes hasta el viernes y el Ayuntamiento reitera su recomendación de no aparcar el coche en las zonas más expuestas a los desbordamientos.

Miembros del servicio de emergencias dicen no conocer el plan

Todas estas medidas adoptadas, que se repetirán hoy como parte del protocolo de actuación, no han sido comunicadas previamente a miembros policiales y de emergencias, como confirmaron ayer a este periódico desde el sindicato SVPE. «Nos hemos enterado de todo por la prensa». Y eso que a principios de mes enviaron un escrito al Ayuntamiento solicitando conocer todos los pormenores, así como el resto de planes de evacuación de recintos o eventos importantes de la ciudad. «Pedimos que se informe a la plantilla y que se dote de material apropiado para estas labores a los compañeros que no disponen de él, como pantalones de agua».