Gil marca distancias con el PNV porque no logra «integrar distintas sensibilidades»

Gil, con el resto de candidatos socialistas en el acto de este sábado. /JORDI ALEMANY
Gil, con el resto de candidatos socialistas en el acto de este sábado. / JORDI ALEMANY

El candidato del PSE a la Alcaldía de Bilbao asegura que nacionalistas y socialistas, socios de Gobierno, «no vemos la ciudad del mismo modo»

Luis López
LUIS LÓPEZ

Llegados a este punto toca empezar a marcar distancias, y eso es lo que ha hecho este sábado Alfonso Gil. «Hay dos formas de ver la ciudad: la que representa el PNV, y la del PSE». Es decir, la que tiene cada uno de los socios de Gobierno en el Ayuntamiento de Bilbao. El teniente de alcalde y aspirante socialista a la Alcaldía aprovechó la presentación de su lista de candidatos a las elecciones municipales de mayo para hacer valer uno de sus principales activos en el mandato que está a punto de concluir: la unanimidad que consiguió para impulsar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Un logro que contrapuso al PGOU, que sólo tuvo la aprobación inicial de PNV, PSE y PP. «Para impulsar la ciudad es fundamental poder integrar distintas sensibilidades», lanzó, en una referencia velada a otras iniciativas, como la Ciudad de Valores, que habiendo sido impulsadas por los jeltzales no convencieron a la oposición.

Como siempre ocurre ante la inminencia de unas elecciones, al socio de Gobierno minoritario le toca marcar perfil propio y en eso está el PSE. Gil se muestra ambicioso. Es cierto que ha logrado sacarle chispas a una concejalía, la de Movilidad, que ni mucho menos estaba llamada a tener el protagonismo que está acaparando. Ese es un activo con el que cuenta. También con el arrastre de Pedro Sánchez en las generales. Tanta es la confianza de los socialistas en el atractivo del presidente del Gobierno central que en el cartel electoral bilbaíno Gil y Sánchez comparten protagonismo.

Como muestra de confianza y perfil optimista, Gil hizo dos cosas. Primero, presentó a sus candidatos con el 'Soñar' de Olabeaga de fondo por su fuerza evocadora. Segundo, presumió de lista porque, dijo, está elaborada con ánimo de gobernar. «Hace cuatro años nos presentamos para resistir; ahora, para competir», presumió. De sus actuales cuatro concejales, sólo quedarán dos: él mismo y Yolanda Díez, que se mantienen como números uno y dos. Lo dejan Inés Ibáñez de Maeztu y Goyo Zurro. Sus puestos los ocupan Álvaro Pérez y Gloria Múgica.

Nuevos candidatos

El primero quizás sea la principal apuesta de los socialistas de Bilbao para dar un nuevo aire a su cartel: un joven (nacido en 1985) vinculado a movimientos sociales y líder vecinal de Otxarkoaga que hace cuatro años había rechazado la oferta y que ahora sí ha dado el paso. Gloria Múgica, por su parte, es gerente de la agencia foral de empleo y emprendimiento, por lo que juega un papel vital en uno de los aspectos donde más quiere incidir el PSE: la reducción del paro.

En el número cinco se encuentra Jon Bilbao, con marcado perfil económico al dedicarse a la asesoría legal para la implantación y desarrollo de actividades mercantiles. Y en el seis va Nora Abete, directora del Instituto Vasco de Consumo, Kontsumobide. «Una gran lista con un gran equipo», se felicitó Gil, quien también recordó los años de resistencia frente al terrorismo y criticó a quienes tratan de olvidar el pasado y «pasar página demasiado rápido».