La nueva cara de La Landa, uno de los barrios más marginales de Bilbao

El patriarca José Jiménez, ayer, paseando por la renovada calle Barinaga, semipeatonal y con farolas nuevas. /borja agudo
El patriarca José Jiménez, ayer, paseando por la renovada calle Barinaga, semipeatonal y con farolas nuevas. / borja agudo

La urbanización de Barinaga es un paso más en la regeneración del enclave de Zorroza, donde en 2017 murieron cinco personas en un incendio

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

El renacimiento de la zona de La Landa, en Zorroza, es ya una realidad. Germen del barrio y uno de los escenarios con más problemas de Bilbao, hace ya medio año que cuenta con nuevos espacios, como el parque de la Ribera, con un recinto para perros, o las vías verdes que lo rodean. Trabajos acometidos dentro del plan de choque de Punta Zorroza para dinamizar el entorno, a los que se ha sumado en los últimos días la renovación de la calle Barinaga, la única que aún alberga varios edificios de viviendas habitadas.

Aunque todavía queda mucho por hacer en el barrio, la vía luce ahora semipeatonal, con amplias aceras, una renovada red de abastecimiento, alumbrado y mobiliario urbano. Nuevos servicios para un vecindario sobre el que pesa la sombra de la tragedia por el incendio ocurrido en un edificio en malas condiciones en la mañana del 27 de mayo de 2017. Un día que se tiñó de negro con la muerte de un joven matrimonio de etnia gitana y sus dos hijos, a los que días después se unió el abuelo paterno de los pequeños. El solar, en el antiguo número 7, luce vacío desde que un mes después del triste incidente se derribara la casa. Ahora, conmueve ver cómo en el lugar en el que dejaron su vida dos chiquillos, de 2 y 3 años de edad, se encuentran abandonados algunos juguetes. Hay bicicletas y triciclos entre ruedas rotas.

José Jiménez, el patriarca, paseaba ayer por esa remozada calle en la que él mismo reside. «Es un lujo cómo la han dejado. Ya no parece que estemos tan abandonados», se felicita en declaraciones a este periódico. «Le hacía falta. Ahora los peatones y los niños tienen más espacio y tenemos más luz con las farolas. Esto de noche sí parece una ciudad».

Una de las vecinas del número 6, casi frente al que se quemó, asegura que es un sitio relativamente tranquilo en comparación con años atrás. «No es que haya problemas de convivencia, porque cada uno va por su lado, y ya no hay trapicheo como antes, pero si ahora mismo pudiera, no viviría aquí».

Solar donde se incendió una vivienda en 2017 con cinco muertos.
Solar donde se incendió una vivienda en 2017 con cinco muertos. / Borja Agudo

Próximos derribos

Tanto ella como el resto de residentes de los cuatro bloques de pisos de Barinaga recibirán una indemnización para dejar vía libre en un futuro cercano al plan que pretende convertir Punta Zorroza en una moderna zona residencial y empresarial. Muy cerca, en el Camino del Arsenal, ya solo queda una familia, con ocho hijos, en el bloque que hace esquina con el Callejón del Tránsito, que será derribado dentro de unos pocos meses. «Estamos a la espera de que deje una inquilina una vivienda en Sestao para irnos allí. Nos da pena por los niños, pero también tenemos miedo de que se nos caiga esto encima», declara Antonio Muza, 'El Biri', mientras observa la ruinosa fachada frente a las vías del tren.

Para quitar el miedo de muchos a pasar por esta zona, cercana al puerto de Zorroza, el Ayuntamiento ha querido integrarla urbanística y socialmente con varios espacios verdes y de recreo, junto al antiguo matadero. Ana Delgado es una de sus asiduas, junto a su perrito Kuki. «Estoy encantada. Antes esto estaba abandonado y era raro que la gente pasara por aquí. Ahora se llena de personas haciendo 'footing' o gimnasia». Una cierta fama de inseguridad que siempre acompaña a La Landa que para Celestino Fojo, vecino de la zona cercana a la autopista, es solo «un bulo falso». «Mi cuñado de Las Arenas dice que nunca vendría por aquí, pero yo paso todos los días y jamás he visto nada raro. La sociedad siempre tiende a lo negativo», remarca.