Un ladrón deja sin agua caliente a dos edificios de Santutxu al robar los tubos del gas

Un ladrón deja sin agua caliente a dos edificios de Santutxu al robar los tubos del gas

El individuo se apoderó de contadores, llaves de paso y conductos de cobre en dos inmuebles del grupo Sagarminaga en la capital vizcaína

JULIO ARRIETA

«Se llevó lo que quiso, lo habrá vendido por cuatro perras y a nosotros nos ha hecho una faena. Sin agua caliente, sin cocina y sin calefacción». Y precisamente en unos días en los que las temperaturas mínimas en Bilbao rondan los 4 grados. Así resumía Jesús Masa, vecino del número 14 del grupo Sagarminaga, el problema cuyos efectos seguía sufriendo este jueves por la tarde esta comunidad de 48 hogares. El miércoles un ladrón entró en el portal, subió hasta el acceso al tejado, donde están las instalaciones del gas, y se llevó varios contadores y trozos de conducciones de cobre. Un día antes, presumiblemente el mismo individuo, había robado tubos y llaves de paso en otro portal del mismo grupo, el número 1.

Ambos robos sucedieron a plena luz del día y el ladrón coincidió con varios vecinos en la escalera, pero no llamó la atención. En el primer caso se cruzó con un inquilino. «Pero parece que iba vestido con ropa de trabajo», explica Iñaki, administrador de la comunidad. «Tenemos una obra en la fachada y a la persona que lo vio no le debió parecer raro» encontrárselo.

«Esta es una comunidad grande, hay mucha gente mayor y muchos vecinos no tienen gas». Así que lo que primero pensaron los afectados, «cuando se dieron cuenta de que estaban sin agua caliente, fue pensar que era problema de sus propias calderas, no algo general». Fue el caso de Ana María Ortiz. «Pasadas las once de la mañana me di cuenta de que no tenía agua caliente. Llamé al técnico y el pobre chico se volvió loco mirando la caldera», hasta que al final «me dijo que preguntara a otros vecinos a ver si tenían algún problema. Subí por la escalera y enseguida me encontré con una vecina. '¡Que nos han robado la tubería!', me dijo».

El robo fue rápido y parece que el ladrón sabía lo que hacía. Antes de empezar a separar las piezas que le interesaban, cortó el suministro del gas. «Después se llevó las llaves de paso y las conducciones de cobre», detalló Iñaki. «Por lo que nos han comentado, vendiendo lo que ha robado como mucho habrá sacado de 20 a 30 euros. Una nada por hacernos la avería», se lamentaba.

En el portal número 1 los vecinos afectados, una docena de hogares, recuperaron el suministro el mismo día del robo. No era el caso del número 14, donde las familias que dependen del gas para caldear sus pisos seguían pasando frío ayer por la tarde.

Un falso inspector

«El robo debió de ser hacia la una», comentaba Inmaculada Amor. «Aquí vive mi madre, que es muy mayor. Yo vine a las 10.30 de la mañana» y todo estaba en orden. Pero «me llamó a mediodía. 'Inma, que me hace un ruido la caldera', me dijo. Como ella no ve bien, vine a comprobar qué sucedía. Llegué y me encontré con una vecina. Resulta que ella también estaba sin gas». Así, hablando entre ellos, descubrieron los residentes del 14 lo que había ocurrido. En su caso, el ladrón se llevó los contadores y solo cortó la parte de cobre imprescindible para poder desmontarlos. En esta comunidad son 28 los hogares que tienen gas, pero, al parecer, no todos se quedaron sin aparato.

Con el robo denunciado en la Ertzaintza, a la espera de que peritos, seguro y compañía de gas aclarasen a quién corresponde cargar con la reparación y con otra fría noche de invierno por delante, los vecinos comentaban ayer que el ladrón también había sido visto en la escalera y había entrado sin problemas en el portal. «Parece que dijo que era un inspector de industria o algo así». Mientras, la noticia del robo se extendía por el grupo. En otro portal cercano, el 11, alguien puso un cartel escrito a mano que decía 'Cierren la puerta, que roban los tubos y contadores del gas'.

 

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