Detenidos en Bilbao con un kilo de cocaína en el estómago y 100 gramos en la vagina

Agentes de la Policía Municipal llevan detenido al líder de la organización criminal. /E. C.
Agentes de la Policía Municipal llevan detenido al líder de la organización criminal. / E. C.

Los dos arrestados por la Policía Municipal la pasada semana en Deusto se jugaron la vida

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Se jugaron la vida. De haberse roto alguna de las bolas con cocaína que llevaban alojadas en su organismo, habrían sufrido una muerte agónica. Las dos 'mulas' detenidas la semana pasada por la Policía Municipal en Deusto en el marco de una operación que ha permitido desarticular a una organización criminal, habían volado desde Brasil con un kilo de droga cada uno en su interior. Ella, de 29 años, se había tragado 100 'bellotas' de 10 gramos cada una, además de otros 150 gramos colocados en la vagina, una práctica más habitual y menos peligrosa. Y él, de 21 años, tenía un kilo alojado en la barriga.

Cuando fueron arrestados por los agentes de la Inspección Antidroga de la guardia urbana el pasado 2 de octubre, ya habían expulsado parte de la droga mediante laxantes, pero solicitaron voluntariamente ser trasladados a un hospital para terminar de vaciar el resto ante el riesgo que suponía para su vida.

Recogida en el aeropuerto

Posteriormente, tras ser puestos a disposición judicial junto con el cabecilla de la red, encargado de distribuir la droga en Bilbao a traficantes de media escala y franceses, ingresaron en las prisiones de Basauri y Zaballa.

Los agentes antidroga llevaban un mes de intenso trabajo de investigación sobre el enlace, que adoptaba unas «medidas de seguridad exageradas», explica el responsable de la Inspección Antidroga de la Policía Municipal de Bilbao a este periódico. «Era dificilísimo seguirle. Iba al metro, pasaba la canceladora, bajaba y cuando llegaba el tren no se montaba. Después, subía, cambiaba de andén y cogía el metro en dirección contraria».

La intervención policial se precipitó cuando el líder de la banda, un hombre de 56 años con antecedentes por delitos contra la salud pública, acudió al aeropuerto a recoger a esta pareja, que procedía de un vuelo Brasil-Barcelona-Bilbao. Los dos jóvenes lograron pasar el control de la terminal. «Viajaban con tres maletas, como si fueran turistas y con billete cerrado para marcharse». Nada sospechoso.

Primero fue detenido el principal traficante y seguidamente, con la orden de entrada y registro en su domicilio del barrio de Deusto, los dos jóvenes que transportaban la droga en su cuerpo. En la vivienda se requisaron en total dos kilos de cocaína, un kilo de hachís y una cantidad menos importante de heroína. «La entrada fue rápida, ocho agentes en fila. No tuvimos que tirar la puerta abajo porque teníamos las llaves del detenido, pero se trataba de que no tuvieran tiempo de deshacerse del material», detalla el mando.

En el piso se intervino además una prensa hidráulica que el traficante utilizaba para empaquetar la droga y simular así que se trataba de coca en roca, de más pureza que en dosis. También se localizaron numerosos giros periódicos de dinero -alguno de 4.000 euros y tres el mismo día de 1.500- a su país de origen, Guinea-Bissau.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos